Los últimos bombardeos en Siria dejan sin agua a casi dos millones de personas
Mikel Ayestaran | jerusalén
El agua se convierte en arma de guerra en Alepo y los últimos bombardeos y combates han dejado sin suministro a casi dos millones de personas, según el Fondo para la Infancia de Naciones Unidas, Unicef. Los ataques aéreos han dañado la estación de bombeo de Bab al-Nayrab que suministra agua a las 250.000 personas que se calcula sobreviven en los distritos del este, bajo control opositor y cercados por el Ejército, y «como represalia la estación de bombeo Suleiman al Halabi, que también se encuentra en el este, fue apagada, lo que implica el corte de agua para 1,5 millones de personas en la parte oeste de la ciudad», según el comunicado de la representante de Unicef en Siria, Hanaa Singer.
El organismo internacional recordó que «es fundamental para la supervivencia de los niños que todas las partes en el conflicto detengan los ataques al agua, proporcionen acceso a evaluar y reparar los daños y pongan en marcha de nuevo el suministro», de lo contrario, tendrán que recurrir a «agua de pozo altamente contaminada».