Adiós multitudinario a Fidel en Santiago de Cuba, donde germinó la Revolución

Miles de personas reciben a la caravana con las cenizas. E.M.
sara gómez | santiago de cuba
Después de recorrer casi mil kilómetros y doce provincias, las cenizas de Fidel Castro recibieron ayer un último baño de masas por las abarrotadas calles de la ciudad de Santiago, donde germinó la Revolución que él lideró y donde sus restos mortales descansarán para siempre.
El cortejo fúnebre que transporta la urna funeraria entró alrededor del mediodía en esa ciudad, donde hizo un amplio recorrido por el Parque Céspedes y terminó en el Cuartel Moncada, escenario en 1953 de la primera acción armada de los rebeldes liderados por Fidel contra Fulgencio Batista.
«Es histórico que sus cenizas pasen justo por el Moncada, pero también por todo Santiago, que lo adora. Porque Fidel no nació aquí, pero es santiaguero», contó Ramón Reina, de 73 años, teniente coronel jubilado de la Fuerzas Armadas.
Conoció al comandante en 1960, con solo 16 años siendo «un simple soldado» en la comandancia de Jiguaní (Granma), donde Fidel apareció un día por sorpresa junto con la revolucionaria Celia Sánchez: «Es incalculable la impresión que me causó. Ha sido una persona tan noble, sencilla, honesta, humana, tan cariñosa y tan modesta».
Ramón esperaba el paso de la comitiva ante la posta 3 del cuartel de Moncada, lugar por el que los rebeldes liderados por Fidel Castro asaltaron ese edificio el 26 de julio de 1953.
El asalto fue fallido, costó la vida a muchos de esos jóvenes rebeldes y los sobrevivientes, como Fidel y Raúl, fueron encarcelados y luego amnistiados y exiliados a México. Pero esa fecha se considera el inicio de la Revolución, que finalmente triunfó en enero de 1959.