Francia se decanta por otorgar a Macron el poder con rotundidad
La plataforma del presidente logra la mayoría absoluta virtual en la primera ronda de las legislativas.
Brigitte Trogneux junto a su marido Emmanuel Macron tras preparar su voto. CHRISTOPHE PETIT TESSON
fernando iturribarría | parís
El presidente francés, Emmanuel Macron, se garantizó ayer disfrutar de una mayoría absoluta de diputados para gobernar con plenos poderes sin depender de ninguna otra fuerza política si no se produce un improbable vuelco electoral el próximo domingo en la segunda vuelta de las legislativas. En la cita inicial con las urnas, celebrada un mes después de la conquista del Elíseo, su formación La República En Marcha (LREM), con el respaldo de los coaligados centristas del Movimiento Demócrata (Modem), consiguió un triunfo histórico que ratifica la recomposición del panorama político, rebaja a la mitad el potencial parlamentario del centroderecha, reduce a una presencia testimonial de debilidad sin precedentes al socialismo hasta ahora gobernante y empantana la emergencia de la extrema derecha y la izquierda radical.
Según las proyecciones a partir de las estimaciones de los resultados al cierre de los colegios electorales, la plataforma formada por LREM y el Modem acaparó en torno al 32,9% de los votos y obtendría en la segunda vuelta entre 390 y 440 de los 577 diputados que conforman la Asamblea Nacional, muy por encima de los 289 que marcan la mayoría absoluta. Una victoria tan aplastante no se daba desde 2002, cuando el conservador Jacques Chirac obtuvo 365 diputados de centroderecha.
Macron aprovechó al máximo con un incremento de unos ocho puntos (32% frente a su 24% en abril) la tendencia a revalidar en las legislativas el triunfo del jefe del Estado desde que en 2002 se redujo de siete a cinco años el mandato presidencial para hacerlo coincidir con la duración de la legislatura y disminuir el riesgo de cohabitación. En su caso, esa confirmación en las urnas del respaldo popular al presidente presenta el mérito añadido de que se ha producido gracias a un movimiento creado de la nada en torno a su figura hace apenas catorce meses.
La coalición de los Republicanos conservadores y los centristas de la Unión de Demócratas e Independientes está en condiciones de sumar entre 85 y 132 actas de diputado, muy lejos de las 240 que poseían en la anterior legislatura.
El escrutinio fue especialmente cruel para el Partido Socialista (PS) y sus aliados ecologistas y radicales de izquierda, que se ven condenados a conformarse con conservar entre 20 y 35 escaños de los 284 que poseían al concluir el mandato presidencial de François Hollande.
Los franceses evitaron apostar por una oposición radical a Macron, ya que la extrema derecha del Frente Nacional bajó del 21% obtenido el 23 de abril en la primera vuelta de las presidenciales al 14% y la izquierda radical de Francia Insumisa descendió del 19% al 11%.