La dimisión del jefe del Ejército abre una crisis en el mandato de Macron
El militar mostró su desacuerdo con los recortes previstos para cumplir con el déficit.
Macron y el general De Villiers durante el desfile de la fiesta nacional francesa del día 14. E. LAURENT
efe | parís
El presidente francés, Emmanuel Macron, afrontó ayer una de sus primeras crisis políticas por la dimisión del jefe del Estado Mayor del Ejército, general Pierre de Villiers, con quien ha mantenido un pulso público durante una semana por los recortes previstos para cumplir en 2017 los compromisos de déficit.
El general De Villiers formalizó su renuncia por considerar que con la disminución de fondos anunciada para este año no se ve capaz de mantener el «modelo de ejército en el que cree para garantizar la protección de Francia y de los franceses».
El Gobierno había avanzado a comienzos de mes que en 2017 el Ministerio de Defensa recibirá 850 millones de euros menos de los esperados, dentro de la reducción presupuestaria total de 4.500 millones anticipada para respetar la meta de un déficit inferior al 3% del producto interior bruto (PIB).
De Villiers compareció el pasado día 12 ante la comisión de Defensa de la Asamblea Nacional y algunos de los diputados presentes en esa reunión a puerta cerrada filtraron que estaba decepcionado por las promesas electorales incumplidas y que no tenía intención de que le «jodieran una vez más».
Macron, que desde el inicio de su mandato no ha parado de hacer gestos de cercanía con el Ejército -y de aprovecharse indirectamente de la buena imagen que tiene la institución- reaccionó al día siguiente haciendo uso de su autoridad en un encuentro con la cúpula militar la víspera de la Fiesta Nacional.
«Soy vuestro jefe», les dijo. «Sé cumplir los compromisos que he asumido ante nuestros ciudadanos y ante nuestro Ejército. Y no necesito ninguna presión ni ningún comentario». Una alusión a sus planes, que reafirmó ayer, de elevar el peso de la partida para Defensa del 1,8% del PIB en 2017 al 2% en el horizonte de 2025, con «un paso significativo» ya en 2018.
Según explicó ayer el portavoz gubernamental, Christophe Castaner, De Villiers «se equivoca» al decir que el Ejército no dispone de los medios para cumplir sus funciones, sobre todo teniendo en cuenta que desde 2014 se ha invertido la tendencia de la década anterior de rebaja de fondos y que en 2017 la partida será superior a la de 2016.
Para tratar de cerrar la crisis abierta por el exjefe del Estado Mayor del Ejército, cuya dimisión no tiene precedentes en la historia de la V República, nacida en 1958, Macron nombró rápidamente a su sustituto y eligió al general François Lecointre, hasta ahora jefe del gabinete militar del primer ministro. Castaner señaló la «juventud» de Lecointre (55 años) y destacó que es «un héroe reconocido por el Ejército como tal» por su «experiencia de combate».