Piden responsabilidades por los fuegos que han asolado Portugal
Los más de 500 incendios declarados el domingo han causado por ahora 41 fallecidos.

Una vivienda arrasada por el fuego en la localidad portuguesa de Panoias. CARLOS GARCÍA
paula fernández | lisboa
Con la ola de incendios que arrasó el centro y norte del país bajo control, los portugueses empezaron a pedir ayer responsabilidades al Gobierno por las tragedias forestales que han dejado este año más de un centenar de víctimas mortales. El último balance oficial de Protección Civil apunta a que los más de 500 fuegos que se desataron el domingo causaron 41 fallecidos y 71 heridos, que se suman a los 64 muertos y más de 250 heridos que dejó la tragedia de Pedrógão Grande en junio.
El descenso de las temperaturas y la llegada de las precipitaciones ayudaron a los efectivos lusos a terminar de controlar los últimos fuegos a primera hora de la mañana, en el primero de los tres días de luto oficial decretados por lo ocurrido.
Controlada la situación sobre el terreno, voces políticas y de la sociedad civil exigen responsabilidades al Gobierno del socialista António Costa que, a raíz de esta tragedia, se tendrá que enfrentar a la primera moción de censura desde que llegó al poder. Es una iniciativa que ayer anunció el democristiano CDS-PP, la cuarta fuerza política de Portugal y el partido más a la derecha del Parlamento nacional. «Decidimos presentar una moción de censura al Gobierno por un fallo grave a la hora de cumplir la función más básica del Estado: proteger a las personas», explicó la líder del partido, Assunção Cristas, quien criticó que el Gobierno no ha aprendido de lo que ocurrió hace cuatro meses en Pedrógão Grande.
Al ser preguntado por esta medida tras su visita a una de las localidades más afectadas, Costa dijo a la prensa que todos los partidos tienen ese derecho, que «forma parte de la normalidad de nuestras instituciones».
La moción de censura del CDS-PP se suma a las crecientes críticas al gabinete de Costa que llegan tanto de partidos de la oposición conservadora como de sus aliados de izquierda en el Parlamento, que le exigen que asuma responsabilidades.
Quien está en la posición más frágil es la ministra de Administración Interna (equivalente a la cartera de Interior), Constança Urbano de Sousa, muy cuestionada desde el incendio de Pedrógão Grande, aunque Costa no ha dejado de reafirmar su confianza en ella. La continuidad de Urbano de Sousa ha sido discutida incluso por voces socialistas, como es el caso del eurodiputado Francisco Assis, quien consideró ayer que la dimisión de la ministra es «inevitable» y aseguró que la «reacción política» a la tragedia «fue completamente desastrosa».