Merkel y Schulz apuran los plazos y avanzan hacia el ansiado pacto
La canciller alemana y el líder del SPD intentarán superar hoy mismo sus últimas discrepancias.
La canciller alemana, Angela Merkel, ayer en Berlín. TILL RIMMELE
Noelia López | Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, y el líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, exprimieron ayer los plazos fijados para alcanzar un pacto de gobiernos y, tras varios acuerdos parciales, decidieron pasar al tiempo de descuento para intentar superar las últimas discrepancias hoy lunes.
Según el calendario fijado por ambas partes, las reuniones debían concluir ayer domingo, más de cuatro meses después de las elecciones, pero se habían previsto dos posibles días extras y Schulz dejó ayer claro que se iban a tomar todo el tiempo necesario en esta fase final. «Hemos trabajado bien hasta ahora, pero todavía quedan puntos importantes que tienen que ser aclarados», admitió Merkel a su llegada a la sede del SPD, donde se dieron cita los equipos negociadores.
La canciller, que aspira a un cuarto mandato, aseguró que afrontaba la fase final con «buena voluntad», pero también consciente de que quedaba por delante «difíciles negociaciones».
Schulz confirmó al inicio de la jornada la falta de acuerdo para lograr tres objetivos clave en política social: acabar con los contratos temporales injustificados, garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios y mejorar la política de vivienda.
El último punto se cerró a media tarde con medidas para frenar la subida de los alquileres, ayudas para familias con hijos y 2.000 millones de euros públicos para la construcción de viviendas, consenso que se unió a acuerdos en política municipal y cultural e inversiones millonarias para impulsar la digitalización.
«Sin líneas rojas»
Poco antes de las 19.30 horas (18.30 GMT) el secretario general del SPD, Lars Klingbeil, confirmó que las conversaciones continuarían hoy lunes.
Schulz, que se vio forzado al diálogo con Merkel después de que la canciller fracasara en su intento de aliarse con liberales y verdes, recalcó que inició las negociaciones «sin líneas rojas», pero decidido a lograr un acuerdo con políticas «rojas», de marcado acento socialdemócrata. A su juicio, la presión del tiempo no debe entorpecer las conversaciones, ya que el objetivo es proporcionar a Alemania un gobierno estable y ello exige un acuerdo «fuerte» y consensuado sobre bases «estables». Schulz necesita un buen pacto para convencer a su partido, que hace dos semanas avaló por estrecho margen (56 %) el inicio de las negociaciones con los conservadores.