Las autoridades sirias guardan silencio un día después del ataque israelí
Las autoridades sirias, que el jueves condenaron con firmeza el lanzamiento de decenas de misiles israelíes contra su territorio, optaron ayer por guardar silencio, en medio de una tensa calma.
La agencia oficial Sana se ha limitado a recoger las reacciones del Ministerio de Exteriores iraní, que volvió a condenar ayer los ataques de Israel en Siria y que los calificó de «un acto de agresión» basado en pretextos «sin fundamento».
La televisión siria fue el único medio nacional que rompió el silencio generalizado de la jornada para asegurar que, según «analistas internacionales, el ataque continuado de Israel contra Siria supone una clara violación de la legislación internacional».
En este sentido, Sana recogió ayer unas declaraciones de condena realizadas en el Líbano por el jeque Abdelamir Qablan, presidente del Consejo Supremo Islámico Chií, que describió la agresión israelí como una «violación escandalosa de los acuerdos internacionales».
El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, pidió ayer, por su parte, al presidente sirio, Bachar al Asad, que «se deshaga» de la presencia de Irán en su país, tras la escalada militar del jueves en el norte de Siria.
El Ministerio de Exteriores sirio afirmó el jueves que el lanzamiento de cohetes israelí abría una «nueva etapa» de «enfrentamiento directo» entre ambos países.