Kim y Moon se ven en secreto y por sorpresa para tratar la cumbre con Trump
Los líderes de las dos Coreas, técnicamente en guerra, se han reunido dos veces en apenas un mes.
El presidente norcoreano, Kim Jong-un, y el de Corea del Sur, Moon Jae-in. CHEONG WA DAE
efe | seúl
Los líderes de las dos Coreas celebraron ayer, en secreto y totalmente por sorpresa, su segunda reunión en apenas un mes para tratar la mejora de lazos y la posible celebración de la cumbre entre Kim Jong-un y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder norteño, Kim Jong-un, se reunieron durante dos horas en la militarizada frontera entre los dos países, según detalló la oficina presidencial surcoreana en un comunicado.
«Los dos líderes intercambiaron opiniones amistosamente de cara a implementar la declaración de Panmunjom del 27 de abril y para lograr que se celebre con éxito una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos», explicó en el texto el portavoz presidencial, Yoon Young-chan.
Los portavoces de Casa Azul (la oficina presidencial surcoreana) no quisieron aportar por el momento más información, incluyendo cuál de las dos partes solicitó celebrar la sorpresiva cumbre. Simplemente añadieron que el presidente Moon anunciará los resultados de la reunión de ayer a las 10.00 hora local (1.00 GMT) del domingo, tal y como han acordado las dos Coreas.
El encuentro se produce apenas dos días después de que Trump anunciara súbitamente que cancelaba la cumbre para tratar con Kim el posible desmantelamiento de su programa nuclear, aunque el viernes el presidente estadounidense reculó diciendo que aún es posible celebrar la reunión el 12 de junio en Singapur como estaba previsto.
Kim y Moon ya celebraron el 27 de abril una primera cumbre, en la que firmaron una declaración en la que se comprometían a trabajar para lograr la «total desnuclearización» de la península coreana.
En apenas un mes, los líderes de ambas Coreas se han reunido dos veces, algo impensable hasta hace poco para dos países técnicamente en guerra y que hasta el año pasado apenas habían celebrado dos cumbres de mandatarios en sus más de siete décadas de existencia.