Japón detiene por defraudar 38 M€ al consejero de Renault y Nissan
Carlos Ghosn fue detenido ayer lunes en Tokio por un delito fiscal desde hace cinco años.

Foto de archivo del entonces presidente ejecutivo de Renault, Carlos Ghosn. MAURITZ ANTIN
J. M. camarero | madrid
El máximo responsable ejecutivo de la alianza automovilística formada por Renault y Nissan se enfrenta a una acusación de delito fiscal por el que las autoridades japonesas investigan una supuesta estafa tributaria que alcanzaría los 5.000 millones de yenes, lo que representa unos 38,7 millones de euros. Carlos Ghosn fue detenido este lunes en Tokio (Japón) después de que la s autoridades observaran una posible vulneración de la normativa de instrumentos financieros de aquel país y realizaran una redada en la sede de la empresa en Yokohama (al sur de la capital nipona). El ejecutivo de la alianza automovilística habría de dejado de declarar al regulador bursátil de Tokio ese montante millonario de sus ingresos durante los últimos cinco años.
Para el consejero delegado de Nissan, Hiroto Saikawa, la compañía «no puede tolerar est tipo de hechos». Las denuncias afectan tanto al propio Ghosn como a Greg Kelly, otro alto ejecutivo del grupo. El consejo de administración de Nissan se reunirá este jueves para cesar en sus cargos a ambos directivos. En el caso de Renault, su consejo ha expresado el compromiso de la empresa en la alianza y ha destacado que sus integrantes se reunirán «cuanto antes». Incluso el presidente de Francia, afirmó que el Estado, como accionista (tiene un 15% de Renault), estará «extremadamente vigilante con la estabilidad de la alianza y del grupo», y aseguró que dará «la estabilidad necesaria al conjunto de los empleados» de la compañía. Ante estas acusaciones, las acciones del grupo se desplomaron un 8,4%, un hecho que comenzó a levantar las primeras ampollas en el seno de la alianza. El responsable de Nissan descartó que estos hechos vayan a impactar en esta alianza. Pero, al mismo tiempo, se hizo eco de los riesgos que representa la «concentración de poder» que había acaparado Ghosn, que también ocupaba las presidencias de Renault y Mitsubishi. «Algunas cosas tienen que corregirse, como la concentración de poder en una persona», insistió.
Nissan pagó a Ghosn en el último ejercicio fiscal más de 8,5 millones de euros, lo que supone un salario récord en la empresa. El directivo vio incrementada su retribución debido a sus nuevas responsabilidades al frente de la alianza.
En abril de 2017, el directivo abandonó su puesto como consejero delegado (CEO) en Nissan aunque se mantuvo como presidente del segundo mayor fabricante japonés de vehículos y como CEO y presidente de Renault y de la alianza Renault-Nissan.