La Comisión de Von der Leyen logra el beneplácito de la Eurocámara
laura zornoza | estrasburgo
La nueva Comisión Europea (CE) echará a andar el próximo 1 de diciembre después de que la Eurocámara validase ayer el equipo al completo que liderará Ursula von der Leyen, por un margen más amplio que el esperado y que el que logró ella misma en su voto confirmatorio. El voto del Parlamento Europeo era el último gran trámite que debía superar la nueva Comisión antes de entrar en vigor el próximo 1 de diciembre, con un mes de retraso respecto a la previsión original debido a los tropiezos en la validación parlamentaria de varios miembros de su equipo inicial de comisarios.
La nueva Comisión Europea obtuvo el apoyo de todo el Partido Popular Europeo y la práctica totalidad de la Alianza de Socialistas y Demócratas en la Eurocámara y de Renovar Europa, salvo un puñado de abstenciones de estos dos grupos y un voto en contra socialdemócrata. Se abstuvieron la mayoría de los Verdes, votaron en contra la Izquierda Unitaria Europea y la ultraderecha de Identidad y Democracia, mientras que los conservadores y reformistas se dividieron entre el voto a favor, en contra y la abstención.
El apoyo que ha logrado el equipo de Von der Leyen es superior al que obtuvo su predecesor directo, Jean-Claude Juncker, quien se quedó en 423 votos a favor, aunque la alemana no alcanzó las cifras de José Manuel Barroso en sus dos legislaturas (478 y 488) ni las de Jacques Santer y Romano Prodi, que superaron los 500 votos a favor en los años 90, en una Eurocámara menos polarizada que la actual.
En su discurso de investidura, Von der Leyen presentó a su equipo de comisarios a través de su programa político, en el que mencionó como prioridades el cambio climático, la digitalización, los fenómenos migratorios y la igualdad de género. No obstante, y al contrario que en el discurso previo a su voto confirmatorio en julio, en esta ocasión no necesitaba ganar ningún apoyo de última hora y no puso cifras sobre la mesa ni presentó ninguna propuesta novedosa, más allá de una promesa de una estrategia europea «ambiciosa» para luchar contra el cáncer que se lanzará en el mes de enero.
Aunque reconoció que su equipo de comisarios no es paritario en género, a lo cual se había comprometido en un principio, sí que señaló que se han quedado a una mujer de lograrlo, lo cual «muestra que se ha hecho progreso real pero también que hay que hacer más».