El 50% de los marroquíes, cifra que podía ser menor, no respalda la transición democrática y decide no votar ELECCIONES EN MARRUECOS
La baja participación marca la jornada electoral que tuvo escasa información
La participación en las elecciones legislativas celebradas ayer en Marruecos ha sido escasa puesto que sólo alr
Un hombre pasea delante de un cartel electoral en Rabat
Estos datos de participación suponen un 15,6% menos que en las elecciones del 97 a la misma hora (45,6%). Los 14 millones de marroquíes inscritos en el censo electoral podían depositar su voto en los colegios electorales entre las 08.00 GMT y las 19.00 GMT de ayer. Los resultados oficiales de estas elecciones legislativas, las primeras que se celebran bajo el reinado de Mohamed VI, no se conocerán hasta hoy, sábado. El índice de participación será un dato relevante de estas legislativas marroquíes, las primeras que deberían ser «honestas y transparentes» según el compromiso adquirido por el rey Mohamed VI y el gobierno de coalición de Abderramán Yusufi. Una participación muy baja reflejaría el desapego y la desconfianza de la población hacia la vida política y pondría en entredicho la legitimidad de los nuevos poderes ejecutivo y legislativo que surjan de estas elecciones, según los observadores. Irregularidades y anomalías en varios colegios electorales, relacionadas principalmente con intentos de compra-venta de votos por determinados candidatos, han sido denunciadas por algunos partidos, entre ellos el Partido Justicia y Desarrollo (PJD), la única formación integrista que concurre a los comicios. El clientelismo y la compra-venta de votos han sido dos fenómenos muy extendidos, sobre todo en las zonas rurales, en las elecciones celebradas hasta ahora en Marruecos. Durante la jornada electoral sólo se informó de un incidente concreto, en la localidad de Tiflet, a 50 kilómetros al este de Rabat, donde la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) denunció que algunos colegios electorales tuvieron que cerrar por no disponer de papeletas de voto y que se habían detectado numerosas irregularidades en otros, además de intentos de compra de sufragios. Polémica Una fuerte polémica ha envuelto en esta ciudad la candidatura del líder del derechista Movimiento Democrático y Social (MDS), Mahmud Archan, un antiguo comisario de policía que según denuncian varias ONG marroquíes practico la tortura a detenidos políticos durante los llamados «años de plomo», entre los 70 y los 90, bajo el reinado de Hasán II. Fuentes judiciales informaron de que un candidato del MDS en Tiflet, que ocupaba el segundo lugar en la lista encabezada por Archan, fue detenido bajo la acusación de «estafa en el ejercicio de sus funciones». Los marroquíes con derecho a voto, mayores de 20 años edad, elegían hoy a los 325 diputados de la Cámara de Representantes, la Cámara Baja del Parlamento marroquí, entre los candidatos de los 26 partidos políticos en liza. Sólo los candidatos que obtengan al menos el 3% de los votos podrán resultar elegidos. Estos comicios se celebran por el sistema electoral proporcional de listas cerradas, en lugar del sistema uninominal mayoritario empleado en las anteriores legislativas de 1997. Según un estudio del censo electoral elaborado por el ministerio del Interior, el 61% de los inscritos son analfabetos y el 42% carecen de empleo. Un colectivo que reagrupa a 22 organizaciones no gubernamentales marroquíes veló por la limpieza de las elecciones junto con los interventores de los partidos políticos.