Duhalde debe lidiar contra su partido, el peronista, y el parlamento para que aprueben el calendario electoral
Pesimismo en el gobierno argentino sobre el acuerdo con el FMI
El Gobierno argentino hizo hoy un diagnóstico pesimista de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y hasta puso e
Los parados protestan en Buenos Aires contra la política económica
El secretario general de la Presidencia, José Pampuro, señaló que en las negociaciones, que llevan más de diez meses, «las disidencias ya llegan al límite» y dijo que «Argentina está recibiendo demasiados castigos por esta situación». Ante las últimas exigencias planteadas por el FMI, el pasado lunes el Ejecutivo logró que 20 de los 24 gobernadores provinciales y algunos líderes políticos suscribieran un documento que avala las negociaciones con el organismo y fija una nueva fecha de elecciones presidenciales para el 27 de abril próximo. El secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, también opinó ayer que «es posible» que el FMI no esté dispuesto a acordar una ayuda financiera con el actual Gobierno y sostuvo que en ese caso Argentina tendrá que «procurar crecer con los recursos disponibles». «Nosotros planteamos sistemáticamente tanto al FMI como al Banco Mundial y los demás organismos que en las condiciones en que se encuentra el país y en términos de costos sociales no es posible dilapidar los siete meses que faltan hasta el cambio de gobierno», señaló. Duhalde pretende que el relevo presidencial se lleve a cabo el 25 de mayo de 2003 y aspira a sellar un acuerdo que permita a Argentina diferir el pago de unos 18.000 millones de dólares de deuda con los organismos financieros internacionales que vencen este año y el próximo. Pero el presidente de Argentina, el peronista Eduardo Duhalde, debe lidiar a partir de hoy con su partido y el Parlamento para que aprueben un nuevo calendario electoral que culminará el 25 de mayo con el traspaso del mando. El peronismo, dividido por enfrentamientos entre Duhalde y el ex presidente Carlos Menem (1989-1999), quien se ha postulado para volver a gobernar el país, depende del voto de otros partidos políticos para que sus planes electorales sena convalidados en las cámaras de Diputados y de Senadores. La definición de un calendario electoral ha sido planteada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para sellar un acuerdo con Argentina para el pago de la deuda con los organismos financieros internacionales que vencen este año y el próximo. Duhalde logró el lunes pasado el apoyo de los gobernaores provinciales y el de algunos líderes políticos, pero la nueva convocatoria a elecciones presidenciales debe necesariamente ser ratificada por el Parlamento. El presidente de la Cámara de Diputados, el también peronista Eduardo Camaño, convocó a los legisladores para que hoy aprueben el 27 de abril como fecha de las elecciones, pero no cuenta con el respaldo de todos los bloques parlamentarios. Los peronistas alineados con el ex presidente Menem y el sector de ese partido que responde a Adolfo Rodríguez Saa, el candidato presidencial que lidera las encuestas de intención de voto, anticiparon su desacuerdo con el proyecto gubernamental. El ex gobernante partido Unión Cívica Radical (UCR), sumido también en pujas internas, apoya con reservas el nuevo calendario electoral, mientras los legisladores de centroizquierda y de izquierda anunciaron su abstención o que votarán en contra.