Nueva doctrina militar y medios para aplicarla en todo el mundo
Los líderes de la OTAN aprobaron ayer un nuevo concepto militar que permitirá a esta organización defensiva hacer frente con eficacia a «cualquier ataque terrorista dirigido desde el extranjero». Los Aliados aprobaron en la cumbre de Praga una declaración en la que condenaron en los términos más rotundos el terrorismo «en todas sus formas y en todas sus manifestaciones». Para cumplir esta misión, la Alianza ha tomado en esta cumbre una serie de decisiones operativas que van desde la creación de una nueva Fuerza de reacción rápida (NRF), capaz de operar a larga distancia con los medios de combate más sofisticados, hasta la flexibilización de la estructura aliada de mandos y la modernización de sus medios militares. La Fuerza de Respuesta Rápida de unos 20.000 efectivos de combate, capaz de actuar en cualquier lugar del mundo, deberá «alcanzar su capacidad operativa inicial lo antes posible, pero a más tardar en octubre de 2004, y su capacidad operativa final a más tardar en octubre de 2006». Esta fuerza de reacción de la OTAN (NRF según sus siglas en inglés) recurrirá a «tecnología punta y será flexible, desplegable, interoperativa y apta para sostener operaciones prolongadas, al tiempo que tendrá elementos terrestres, marítimos y aéreos listos para ser transportados rápidamente a cualquier lugar», precisa el comunicado. La iniciativa de crear esta fuerza -capaz de desplegarse en una semana ante futuras crisis- fue presentada a finales de septiembre pasado en Varsovia por Estados Unidos a sus aliados. Para cumplir con sus misiones, la OTAN debe poder alinear fuerzas capaces de desplegarse rápidamente en cualquier lugar, realizar operaciones a gran distancia y duraderas, incluso en escenarios en el que podrían verse enfrentadas a «amenazas nucleares, biológicas y químicas, y alcanzar sus objetivos», se indica. «La NRF y los trabajos conexos de la Unión Europea (que prevé la creación de una fuerza de reacción rápida europea en 2003) deberían reforzarse mutuamente en el respeto de la autonomía de las dos». Los Diecinueve también decidieron «racionalizar» las estructuras de mando militar de la OTAN y aprobaron el llamado Compromiso de Capacidades de Praga para «mejorar las capacidades militares y desarrollar nuevos medios para la guerra moderna.