La Eurocámara denuncia que Putin es patrocinador del terrorismo
Un grupo prorruso de ‘hackers’ impidió el acceso a su web como represalia durante horas
Vladimir Putin atiende una sesión de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva. VLADIMIR SMIRNOFF
La Unión Europea (UE) dio este miércoles un paso más en su condena a la invasión rusa en Ucrania. El pleno del Parlamento Europeo aprobó una resolución que reconoce a Rusia como «Estado patrocinador del terrorismo y que usa medios terroristas». Tras la adopción del documento, la página web de la institución europea fue víctima de un ciberataque por parte de un «grupo favorable al Kremlin», según confirmó la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola. La iniciativa comunitaria, promovida por los grupos de la derecha, fue adoptada con 494 votos a favor, 58 en contra y 44 abstenciones; y contó finalmente con el apoyo del grupo socialdemócrata —que en un principio se opuso al lenguaje empleado en la redacción conjunta—. La decisión, que fue seguida de un gran aplauso del hemiciclo, viene motivada por los ataques indiscriminados del Ejército ruso contra civiles en Ucrania y se centra en denunciar los más de 40.000 crímenes de guerra documentados en localidades como Irpin, Izium y Bucha.
Más allá de su carga política y simbólica, los eurodiputados pidieron a las instituciones comunitarias que generen el marco legal para que la resolución vaya acompañada por «numerosas medidas restrictivas significativas» contra Moscú, tal y como sucede en Estados Unidos o Canadá. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dio la bienvenida a la decisión desde Kiev e insistió en que Rusia debe ser aislada «a todos los niveles» en el panorama internacional. Exigió, del mismo modo, que Putin rinda cuentas por su «política terrorista». El ministro de Exteriores ucraniano, Dmitró Kuleba, agradeció en particular la «postura firme» de la presidenta de la Eurocámara, que en los últimos meses ha exigido un mayor apoyo político, humanitario y militar para Kiev.
Los eurodiputados pidieron a los Veintisiete que avancen en nuevas sanciones contra Moscú, como «un embargo total» a las importaciones de hidrocarburos y uranio, además de dejar de lado los gasoductos Nord Stream, que conectan Rusia y Alemania. Exigieron igualmente más castigos para sectores como el diamante y las criptomonedas, en respuesta a la escalada de violencia y las olas de bombardeos del Ejército ruso. La respuesta rusa no se hizo esperar. Apenas unas horas después de la adopción del texto, el Parlamento Europeo sufrió un ciberataque que impidió durante gran parte de la tarde el acceso a su página web. Se trató de «una sofisticada intrusión cuya autoría se ha atribuido un grupo proKremlin».