Kaili pidió a su padre que escondiera 600.000 euros ganados en el ‘Catargate’
A medida que pasan los días los investigadores van cerrando el círculo en torno al ‘Catargate’ y también en torno a la imputada de mayor rango en la trama, la ex vicepresidenta del Parlamento Europeo Eva Kaili. Según las informaciones publicadas por el diario belga ‘Le Soir’, la eurodiputada griega habría confesado ante el juez que sabía de la existencia de grandes cantidades de dinero en efectivo en el apartamento que compartía con su pareja, el asistente europarlamentario Francesco Giorgi, también imputado por su implicación en el escándalo. La eurodiputada también habría admitido que pidió a su padre que escondiera parte del dinero de su domicilio y que la policía encontró más tarde en un hotel del barrio europeo de Bruselas.
A falta de que comparezca ante el Tribunal de primera instancia de la capital belga, cada vez son más los indicios que apuntan a Kaili. Los 150.000 euros que se encontraron en bolsas en su domicilio y los 600.000 incautados a su padre sirvieron para que la policía pudiera detenerla hace dos semanas pese a su inmunidad parlamentaria, por haber sido apresada cometiendo un «delito flagrante». Según reconstruye ‘Le Soir’, tras la detención de Giorgi, Kaili «entró en pánico».
El juez de instrucción Michael Claise apuntó en la orden de arresto que «la acusada afirma que conocía la actividad de su marido con el señor Panzeri, y que por su apartamento pasaban maletas con billetes». Kaili se enfrenta, al igual que los otros tres imputados, a cargos de pertenencia a organización criminal, corrupción y blanqueo de capitales.
Con todo, la eurodiputada socialista aún no ha confesado su participación activa en la trama de sobornos de Catar y Marruecos para influir en las decisiones políticas y económicas de la Eurocámara, cosa que sí ha hecho su pareja. En su comparecencia ante el juez, Giorgi asumió su implicación y exculpó a Kaili. «Lo hice todo por un dinero que no necesitaba. Pero ahora liberen a mi pareja, debe estar con nuestra hija», suplicó al juez.
La versión del asistente europarlamentario y las pesquisas policiales apuntan al exeurodiputado Pier-Antonio Panzeri como cerebro de la trama. El italiano, se habría servido de una ONG.