Diario de León

30.000 policías al servicio de Su Majestad

Londres se blinda para la coronación de Carlos III mientras los británicos acampan en el centro de la ciudad

El HMS Diamond, un destructor de defensa aérea de la Marina Real británica llega a Londres. TOLGA AKMEN

El HMS Diamond, un destructor de defensa aérea de la Marina Real británica llega a Londres. TOLGA AKMEN

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EFE

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Cerca de 30.000 policías participan en el dispositivo de seguridad en Londres por la coronación mañana de Carlos III, un evento al que acudirán numerosos mandatarios mundiales y que atraerá a cientos de miles de personas a la capital británica.

La Policía Metropolitana de Londres (Met) cuenta con la ayuda de centenares de agentes de otros cuerpos del Reino Unido para desplegar un plan análogo al que se puso en marcha durante el funeral de la reina Isabel II en septiembre y en su Jubileo de Platino, en febrero de 2022.

El comandante adjunto de la policía londinense, Ade Adelekan, detalló que las fuerzas de seguridad se han preparado para la coronación «durante meses».

«Voy a ser muy claro. Nuestro umbral respecto a cualquier cosa que interrumpa o que impida que esto sea un éxito absoluto va a ser muy bajo. Lidiaremos con ello de manera extremadamente expeditiva», advirtió.

Ayer entró en vigor una nueva Ley de Orden Público que amplía los poderes de la policía británica ante protestas y manifestaciones. La legislación establece penas de hasta seis meses de cárcel y multas ilimitadas para quien se encadene a objetos o edificios como medida de protesta, y doce meses para aquellos que «interfieran en infraestructuras clave como carreteras, aeropuertos y vías de tren». Entre otras medidas, también permite a la policía registrar a personas a las que identifiquen como potenciales manifestantes con intenciones de «provocar interferencias graves» en el espacio público.

«Damos al bienvenida a esos nuevos poderes», declaró Adelekan. «Protestar es legal en este país, pero si se desliza hacia la criminalidad, entonces podemos tomar acciones preventivas», agregó el mando policial.

A horas de la coronación de Carlos III y Camila, las banderas británicas ya revisten las calles y comercios de Londres, los retratos del nuevo monarca dominan los escaparates y los más devotos ya han plantado sus tiendas de campaña en The Mall, la avenida que va del Palacio de Buckingham hasta la plaza de Trafalgar.

Ahora flanqueado por banderas Union Jack y de países de la Commonwealth, este emblemático paseo de pavimento rosado es una de las posiciones más codiciadas para aquellos que quieran admirar a los reyes, puesto que por allí iniciarán su trayecto hacia la Abadía de Westminster (ida y vuelta), obligando a las masas a agolparse en dos escuetos kilómetros en lugar de los ocho de Isabel II en 1953.

La recta final de los preparativos va más allá del epicentro de la Abadía de Westminster, donde se celebrará la coronación ante 2.200 invitados, 6.000 menos que en la de Isabel II.

Ya no queda rincón en la capital donde no se haga referencia a la cita, ya sea porque en el menú se promociona la quiche especial de coronación (de espinacas, habas y estragón) o porque en el supermercado hay unas galletas de mantequilla para la ocasión.

Delante del popular centro comercial John Lewis, los viajeros que esperan al autobús no tienen más remedio que hacerlo bajo una marquesina con corona gigante, mientras los escaparates lucen retratos y vajillas dedicados al nuevo monarca. También recuerda el evento un mercado de Covent Garden engalanado, un rey Carlos III hecho con 73.412 piezas de Lego en la emblemática tienda de juguetes Hamleys o fachadas como la del Hotel Dorchester, al lado de Hyde Park, que ha recreado la decoración original que diseñó hace 70 años Oliver Messel para la coronación de Isabel II.

El ambiente festivo se extiende hasta las afueras de la capital, como en el distrito de Hounslow (oeste), donde el joven artista indio Yash Patel, subido a una grúa, pinta un gran retrato del rey en una pared.

«La razón por la que celebramos y hacemos este mural es que el rey es el jefe de la Commonwealth, aquí todos somos de un país de la Commonwealth”, señala a EFE Jignesh Patel, coautor del mural y también de la India.

A los pies de la grúa, otros vecinos armados con pinceles dan color a las 54 banderas que, desde la parte inferior del mural, reflejan uno de los retos que afronta Carlos III en su nuevo reinado: el de mantener unida la Mancomunidad de Naciones y, a su vez, combatir el legado de esclavitud y colonialismo sobre el que se sustenta.

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