Rusia asegura que sus tropas mantienen sus líneas ante la ofensiva ucraniana
Ucrania trata de conquistar Melitopol, plaza clave para la conquista de Crimea y volver a las fronteras anteriores a 2014

Un soldado ucraniano en el frente del oeste del país. ALEX BABENKO
Rusia aseguró ayer que sus tropas mantienen sus posiciones y repelen los intentos de las fuerzas ucranianas de ganar terreno en una ofensiva que, según admite Kiev, avanza a paso lento debido a la defensa escalonada de los rusos y sus campos minados.
El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el teniente general Ígor Konashénkov, afirmó este sábado que en la últimas 24 horas el Ejército ruso causó al enemigo hasta 600 bajas en distintos frentes.
Como desde hace varias semanas, el parte diario ruso no menciona avances propios sobre el terreno y se limita a enumerar los ataques ucranianos rechazados y los objetivos alcanzados por aviación y la artillería en la retaguardia ucraniana, lo que confirma que las tropas de Ucrania se han hecho con la iniciativa de las acciones.
Konashénkov indicó que en la pasada jornada las fuerzas ucranianas lanzaron un total de quince ataques en el frente de Donetsk, incluida la zona de Bajmut, todos los cuales fueron repelidos por las fuerzas rusas. En esos combates, añadió, las Fuerzas Armadas de Ucrania sufrieron más de 265 bajas y perdieron un tanque, dos carros de combate de infantería, ocho automóviles, dos obuses Msta-B y un cañón-obús D-20.
MULTIPLICAN SUS ATAQUES EN EL SUR
El portavoz castrense señaló que en el frente de Zaporiyia, sur de Ucrania, las tropas rusas rechazaron ataques junto a las localidades de Piatijatki y Luhivske, en los que los ucranianos perdieron hasta 140 efectivos, tres blindados, tres obuses y siete automóviles.
Según escribió ayer en su canal de Telegrama el comandante de la agrupación militar ucraniana en el frente Tavria (sur), general Olexandr Tarnavskyi, las tropas bajo su mando «avanzan» y atacan con misiles y fuego de artillería. «Las pérdida del enemigo entre muertos y heridos ascienden a casi dos compañías (en torno a 200 efectivos)», afirmó Tarnavskyi, quien precisó que durante la pasada jornada sus unidades de misiles y artillería efectuaron 1.201 disparos. El avance en el sur, hacia la ciudad de Melitopol, actualmente controlada por las tropas rusas, es clave para uno de los principales objetivos del Ejército ucraniano, que es cortar el corredor terrestre que abrió Rusia hacia la península de Crimea nada más comenzar su campaña militar en Ucrania. Según Kiev, la interrupción de esa ruta de abastecimiento es imprescindible para recuperar la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014. En Moscú mientras, a una semana de la fallida rebelión de la compañía de mercenarios Wagner aún se digiere el mayor desafío planteado al presidente ruso, Vladímir Putin, en el casi cuarto de siglo que se encuentra en el poder. El jefe del Kremlin, que desde la pandemia redujo al máximo sus contactos personales, abandonó las precauciones sanitarias y desplegó una intensa actividad pública, incluido baño de masas, tras la desarticulación del motín liderado por el jefe de los wagneritas, Yevgueni Prigozhin. Una semana después siguen sin despejarse numerosos interrogantes, el principal de ellos: el motivo de las pasividad del Ejército.