El Ejército israelí pospone la tregua a hoy, continúa atacando Gaza y halla más túneles
La liberación de los rehenes y de los 150 presos palestinos se traslada a hoy, así como el incremento de ayuda humanitaria

Pedro Sánchez, ayer, en su visita al Kibutz de Beeri. PUIG DE LA BELLACASA
El Ejército israelí anunció este jueves que sus tropas identificaron túneles utilizados por el grupo islamista Hamás en el área de Yabalia, en el norte de Gaza, donde las tropas continúan operando horas antes de la entrada en vigor mañana de un alto el fuego.
El Ejército israelí informó de que soldados de la brigada de combate 401 encontraron «cuatro accesos a túneles de una profundidad significativa en un área en los alrededores de Yabalia desde la cual se registraron importantes lanzamientos de morteros hacia Israel». «Estos túneles utilizados por la organización terrorista Hamás, que están conectados a la red eléctrica, convergían en un túnel central situado en un edificio vinculado a un alto funcionario de Hamás», detalló un comunicado militar.
En otros edificios de la zona, fueron halladas «numerosas armas escondidas en habitaciones, armarios y debajo de camas de niños». El portavoz internacional del Ejército, Richard Hecht, indicó ayer durante una videoconferencia que sus tropas han «rodeado totalmente» la ciudad de Yabalia y siguen operando en la ciudad contra objetivos de Hamás. Los ataques continuaron también en otras ciudades del norte de la Franja, sobre todo Beit Lahia, Beit Hanún y Zaitún.
La agencia oficial de noticias palestina Wafa informó este jueves de que decenas murieron y cientos resultaron heridos por nuevos bombardeos del Ejército israelí en Gaza, tanto en ciudades del norte como en Jan Yunis, en el sur del enclave.
Israel declaró la guerra a Hamás el 7 de octubre tras un ataque del grupo islamista que incluyó el lanzamiento de más de 4.000 cohetes y la infiltración de unos 3.000 milicianos que mataron brutalmente a unas 1.200 personas y secuestraron a más de 240 en comunidades israelíes cercanas a la Franja de Gaza.
Las fuerzas aéreas, navales y terrestres de Israel han contraatacado desde entonces sobre el enclave palestino, donde ya suman más de 14.500 muertos, la mayoría niños y mujeres, y estima que más de 6.800 están desaparecidos bajo los escombros o sus cadáveres tirados en calles y carreteras sin que se hayan podido recuperar, por lo que la cifra de víctimas mortales podría ser aún más alta.
El presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, cuyo país ha mediado junto con Catar y Estados Unidos para la tregua de cuatro días acordada entre Israel y el grupo islamista Hamás, deseó ayer que esta pausa «entre en vigor sin retrasos o aplazamientos» a partir de las 05.00 GMT del viernes. «Los esfuerzos conjuntos de Egipto con Estados Unidos y nuestros hermanos cataríes lograron una tregua humanitaria de cuatro días y que es extendible. Espero que entre en vigor sin retrasos o aplazamientos a partir de mañana, viernes», dijo Al Sisi durante un evento multitudinario desde el Estadio Internacional de El Cairo.
El mandatario egipcio reaccionó así al anuncio del inicio de la tregua, que prevé también la liberación de rehenes en manos de Hamás y de prisioneros palestinos a partir de las 14.00 GMT del viernes, además de un incremento de la ayuda humanitaria a toda la Franja de Gaza.
Durante el evento de solidaridad con Palestina, al que acudieron miles de egipcios y altos cargos del Gobierno, también se movilizó un convoy de ayuda humanitaria masivo en dirección al cruce de Rafah, que conecta Gaza con el Sinaí, y que se espera que ingrese a la Franja cuando la tregua entre en vigor.
En su alocución, Al Sisi también recordó que Egipto «rechaza los planes de desplazamiento forzoso» de los palestinos de la Franja de Gaza o de Cisjordania ocupada tanto a su territorio como a Jordania.
«No aceptamos el desplazamiento forzoso de los palestinos, y tampoco aceptaremos nunca la liquidación de la causa palestina», advirtió Al Sisi, que aseguró que si los palestinos abandonan sus tierras «nunca podrán volver». «Por eso Egipto dice que el desplazamiento para nosotros es una linea roja, una linea roja que no aceptamos ni permitimos», aseguró el mandatario.