Milton se aleja hacia el Atlántico y deja cuatro muertos y a tres millones de personas sin luz
El huracán, transformado en potente tormenta, se encamina ahora hacia el norte, a Bahamas, Daytoma y Orlando

Imagen de una de las localidades de Florida tras el paso del huracán Milton. CRISTÓBAL HERRERA
Milton se adentra en el Atlántico después de dejar un rastro visible de destrucción en Florida, donde las aguas todavía anegan grandes superficies del territorio y comienza a hacerse repaso de los daños. El centro del huracán, ahora sensiblemente rebajado a la categoría de una potente tormenta, se asoma por la costa este. Los meteorólogos afirman que se desplaza al norte, hacia las Bahamas, y que poco a poco toda la península floridana apreciará una mejora del tiempo. No obstantes, ciudades como Daytona u Orlando continúan bajo fuertes ráfagas de viento y cortinas de lluvia.
Los condados de la costa del golfo registran los mayores apagones, con tres millones de particulares y empresas afectados por los cortes de energía. Los del centro y el este también has sufrido esta falta de abastecimiento, a lo que se añaden toneladas de lodo. Milton, al igual que otros huracanes, ha perdido sustancialmente el elemento destructor a medida que avanzaba en tierra, pero los expertos afirman que en su caso ha conservado una fuerza notablemente superior a la que sería razonable.
Las ciudades han sufrido, y sufren todavía, lluvias de enorme intensidad que ciegan el horizonte y han obligado a cortar decenas de carreteras. Los tornados han sorprendido a los meteorólogos. Inesperadamente, minutos antes de la llegada de Milton, Florida se ha visto afectada por una auténtica avalancha. Las autoridades han confirmado 19 episodios, que han dejado un rastro de destrucción y muerte. Al menos dos personas han perdido la vida en una comunidad residencial de jubilados en el condado de St. Lucie por el paso de uno de ellos.
Sin embargo, lo más significativo es que las alertas han ascendido a 116, según el Gobierno. Estas alertas se producen cuando los centros de monitoreo o algún testigo detectan un tornado en formación. A estas horas, circulan en internet varios vídeos con distintos torbellinos grabados durante la tarde del miércoles.
Las trombas han causado una devastación «masiva», según fuentes oficiales, que empezará a conocerse realmente a partir de ahora, cuando ya se ha superado la oscuridad de la noche. «Normalmente, sólo se dan un par de estos peligros», dijo a la cadena CNN Jamie Rhome, director del Centro Nacional de Huracanes tras explicar que los tornados pueden aparecer en los márgenes de las tormentas tropicales, pero resulta extraño que precedan a un ciclón en un número tan elevado y durante un tiempo prolongado sin debilitarse. «Que converjan tantos es realmente inusual», añadió Rhome.
El condado de Country es uno de los más afectados por este fenómeno que, según coinciden los medios estadounidenses, ha aumentado la sensación de pánico de los floridanos e incentivado que decenas de miles acudieran a los refugios. La llegada de ‘Milton’ a la costa estuvo acompañada, además, de fortísimas tormentas eléctricas. El huracán, que había acumulado una tremenda energía durante su trayecto por el golfo de México, descargó miles de relámpagos sobre la costa.
Ahora se trata de iniciar los rescates y evaluar los daños. Árboles caídos, ramas por doquier, desbordamientos, edificios inundados y otros con serios desperfectos, como la sede del Tampa Bay Times, en la capital del condado, sobre el que la madrugada pasada cayó una grúa de enormes dimensiones empujada por el viento. La Guardia Nacional mantiene miles de efectivos desplegados, la Policía ha vuelto a las calles y existen intensos rastreos en St. Lucie y otros lugares donde el temporal ha arrasado con las casas. Al menos hay 125 hechas pedazos. Muchas son móviles, escasamente resistentes a ráfagas de entre 170 y 240 kilómetros por hora.
Milton ha vivido muchas fases a su paso por la península. Menos de tres horas después de su acometida inicial, Milton había llegado al área de Orlando convertido en un huracán de categoría 1, la más baja en la escala que mide su poder devastador. Para esperanza de los habitantes, su magnitud ha caído sensiblemente durante su recorrido por Florida tras tocar tierra en Siesta Key, en el condado de Sarasota, en la costa centro oeste. Llegó transformado en un ciclón de categoría 3, rebajó luego su fragor a nivel 2 y acabó en el límite inferior de la escala. Aunque no por eso dejó de ser una pequeña bestia. Tuvo acometidas de 164 kilómetros por hora.
Marejadas ciclónicas
El peligro ha estado también en las marejadas ciclónicas que han arrojado grandes cantidades de agua del golfo de México a las comunidades de la costa central y oeste de Florida. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene todavía una la alerta de marejada ciclonica, que en total ha afectado a más de 5,5 millones de personas, mientras otros 13 millones han permanecido bajo vigilancia de inundación. El oleaje ha sobrepasado los diques y hay riadas en las calles de ciudades como Nápoles o Fort Myers. Venice ha quedado cubierta por las aguas. Muchas de las inundaciones han sido calificadas de «moderadas». Los rescatistas han debido desplazarse en lanchas neumáticas en algunos puntos. No existe todavía una cifra de víctimas definitivas. El sheriff de condado de St. Lucie ha informado de cuatro ciudadanos fallecidos a causa del tornado en una comunidad de jubilados, al este del país.