Afirma que «no se puede cuestionar» el principio de que la OTAN actúa unida y asume unida el riesgo
Scholz se niega a enviar tropas: «No puede imponerse la paz sin contar con Ucrania»
El canciller alemán aboga en París por mantener el apoyo militar a Kiev

Emmanuel Macron y Keir Starmer. TERESA SUÁREZ
Starmer dice que un acuerdo de paz debe ser «duradero»
El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmó al término de la reunión informal de urgencia convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, en París, que es el «momento erróneo» para debatir sobre el envío de tropas de paz a Ucrania y abogó por mantener el apoyo militar a Kiev, financiándolo de ser preciso con créditos. «Estos debates me sorprenden, lo admito. Se está hablando a espaldas de los ucranianos sobre los resultados de unas conversaciones que no se han producido, que Ucrania no ha consentido y en las que no está invitada a la mesa», dijo Scholz ante medios alemanes al salir de la reunión. «Es un debate inadecuado en un momento erróneo y sobre un tema erróneo», agregó y enfatizó que todavía no se ha alcanzado la paz, puesto que Ucrania está sumida en una «guerra brutal».
Scholz saludó que se vayan a producir contactos entre EEUU y Rusia, pero recalcó que no puede permitirse que haya «una paz impuesta y que Ucrania tenga que aceptar lo que se le presente», algo en lo que los líderes europeos coinciden con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, según dijo. La prioridad para el canciller alemán es que Kiev tiene que poder continuar el camino hacia el ingreso en la UE, defender su soberanía y seguridad y tener un ejército fuerte como garantía de seguridad, para lo que necesita el apoyo europeo y estadouniddense. «Estas cosas no son negociables. Es importante para nosotros dejarlo claro», subrayó el canciller.
Según indicó Scholz, los líderes reunidos ayer en París hablaron también de cómo «hacer a Europa más fuerte» y todos ellos comparten el objetivo del 2 % del PIB en defensa, aunque «algunos no han llegado pero están en camino». Ahora hace falta un «debate cuidadoso» sobre el modo en que se puede garantizar que todos los países miembros puedan alcanzar esta meta y cumplir con los objetivos de capacidad de la OTAN, para lo que se debe contemplar la financiación a través de créditos, dijo. «Alemania puede aceptar que, si un país quiere gastar más del 2 % en defensa, que no se les bloquee en base a los criterios de la UE sobre financiación estatal», declaró.
Scholz, en la recta final de la campaña a las elecciones legislativas a del próximo domingo, señaló que esto se aplica también para Alemania y que es inviable financiar el «continuado y necesario apoyo a Ucrania» con recortes de partidas destinadas a las infraestructuras o a la cohesión social. Algo así fracasaría y sería rechazado por los ciudadanos, aseguró, por lo que solo es posible seguir apoyando a Kiev y aumentar la inversión en defensa si se crea «margen adicional» con una reforma del freno de la deuda.
Finalmente, también rechazó que se produzca «una división de seguridad y responsabilidad» entre EEUU y la UE y afirmó que «no se puede cuestionar» el principio de que la OTAN actúa unida y asume unida el riesgo. Junto con Scholz asistieron al encuentro el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; y los primeros ministros de Países Bajos, Dick Schoof; Polonia, Donald Tusk; Italia, Georgia Meloni; Reino Unido, Keir Starmer; así como los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Marco Rubio, en Riad
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió este lunes en Riad con el ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, en la segunda escala de su primera gira en Oriente Medio, considerada clave tanto para la crisis en Gaza como para las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Entre los temas de conversación de Rubio con las autoridades saudíes se encontraba el «día después» de la guerra en Gaza y la liberación de los rehenes israelíes que aún están en manos del grupo islamista palestino Hamás. Arabia Saudí, uno de los estratégicos aliados árabes de Washington, ha manifestado su claro rechazo del plan anunciado por Trump de desplazar a los habitantes de Gaza y asentarlos en Egipto y Jordania para que EE.UU. tome el enclave palestino y lo convierta en la «Riviera de Oriente Medio». El viaje a Riad de Rubio, que llegó procedente de Israel y tiene previsto viajar posteriormente a Emiratos Árabes Unidos, coincide con las afirmaciones sobre la prevista llegada de delegaciones de EE.UU., Rusia y Ucrania al reino árabe en medio de crecientes especulaciones sobre las posibles negociaciones entre Washington y Moscú para poner fin a la guerra en territorio ucraniano. El enviado especial de EE.UU. para Oriente Medio, Steve Witkoff, llegó ya a Riad como parte de una delegación estadounidense para reunirse con funcionarios rusos en el marco de los contactos orientados a buscar una salida al conflicto. Una delegación ucraniana también estará presente en el país, aunque no está claro si participará en las conversaciones.