La ultraderecha fracasa en su intento de arropar masivamente a Le Pen
Acuden unos pocos miles de personas
La lider ultraderechista francesa Marine Le Pen, en una concentración de su partido, Agrupación Nacional (RN), en París contra la sentencia que la inhabilita durante cinco años
"No hay mucha gente». Faltaban pocos minutos para las tres de la tarde cuando Raquel, una simpatizante de la derecha radical de 52 años, reconocía una de las sorpresas de ayer. La ultraderechista Agrupación Nacional no logró llenar la plaza Vauban, enfrente del Palacio de los Inválidos, donde se ubica la tumba de Napoleón. Había convocado esta concentración en París para hacer una demostración de fuerza ciudadana tras la condena judicial el pasado lunes de Marine Le Pen, que ha sido inhabilitada a efectos inmediatos hasta 2030, pero su respuesta en la calle no fue abrumadora.
Unos pocos miles de personas se concentraron para protestar contra la sentencia por el caso de los falsos asistentes en el Parlamento Europeo. La dirección de RN reivindicó unas 10.000 personas en una mezcla de mitin y concentración en la orilla izquierda del Sena. Pero seguramente fueron menos, puesto que la capacidad de la plaza Vauban es de unas 8.000 y se quedó lejos de un lleno imponente. Los mismos simpatizantes lepenistas reconocían cierta frustración.
Organizado con el lema de 'salvar la democracia', había sido impulsado para protestar contra la condena a Le Pen y a otros 24 miembros o exmiembros de RN. «Los militantes de extrema derecha tienen miedo a manifestarse en la calle y que los graben", decía Raquel, de origen español. «Es cierto que no hay tanta gente como esperábamos, pero lo importante no es ganar la batalla en la calle, sino en las urnas", afirmaba Ludovic, un jubilado y votante lepenista.
Aunque las opciones de Le Pen para participar en las elecciones presidenciales de 2027 cotizan a la baja, el relato de su partido de presentarla como una mártir no parece haber calado entre los franceses. Este caso de malversación de más de 4,5 millones del Parlamento Europeo amenaza el futuro de la líder ultraderechista. Tiene cuatro años de prisión y una inhabilitación hasta 2030