La Corte Suprema impide a Trump echar a más migrantes con una ley de 1798
El precepto legalde Enemigos Extranjeros sólo se ha usado en EE UU en tiempos de guerra
Un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos con migrantes deportados.
La Corte Suprema de Estados Unidos ordenó detener hasta nueva orden las expulsiones de venezolanos, ante los recursos de emergencia interpuestos este viernes por una organización que denuncia que el Gobierno de Donald Trump intenta expulsar a más migrantes a El Salvador. El Supremo estadounidense bloqueó las expulsiones de venezolanos —detenidos en un centro para migrantes en Texas— bajo la ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que sólo se ha usado en tiempos de guerra.
En su orden, que tuvo dos votos en contra, los jueces del Supremo actuaron tras el recurso interpuesto por la Unión Americana de Libertades Civiles, que alegaba que las autoridades migratorias parecían querer reiniciar las deportaciones en virtud de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que Trump invocó el pasado 14 de marzo para expulsar a cientos de venezolanos a los que acusa de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua.
La Corte Suprema emitió un fallo la semana pasada que permite continuar con las expulsiones a una megacárcel en El Salvador sólo si se notifica el traslado a aquellos que van a ser deportados y se les da un «tiempo razonable» para apelar la decisión.
El Gobierno de EE UU llegó a un acuerdo con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para poder enviar a migrantes detenidos en Estados Unidos hacia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una prisión de máxima seguridad sobre la recaen denuncias de abusos a los derechos humanos. En total, Trump ha enviado a más de 200 migrantes, en su mayoría venezolanos, a esta cárcel, acusándolos de pertenecer al Tren de Aragua, una banda delictiva transnacional que surgió en una prisión de Venezuela.
Además un grupo de exfuncionarios de Estados Unidos, republicanos y demócratas, alertó este sábado en una carta abierta sobre el «abuso del poder» del presidente Donald Trump para «vengarse» de sus críticos después de que este retirara las credenciales de seguridad de dos exfuncionarios. La carta incluye unas 200 firmas, entre ellas la de Ty Cobb, abogado especial de Trump en su primer mandato, y otros exfuncionarios de Gobiernos republicanos especializados en seguridad nacional, que aluden a dos memorandos ejecutivos de Trump de principios de abril «dirigidos» a personas específicas.
Los memorandos castigaban a Chris Kebs, exlíder de la Agencia de Ciberseguridad, por rechazar que las elecciones de 2020 fueran «robadas» tal como sostienen los trumpistas, y a Miles Taylor, exjefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional, por «diseminar falsedades» en un libro bajo seudónimo crítico con el presidente. Sostienen que Trump rompe con presidentes de ambos signos políticos que han «evitado incluso la apariencia de irregularidad o influencia», lo vinculan con episodios hoy «vergonzosos» de Estados Unidos como la «lista de enemigos» de Richard Nixon y, advierten, va en el «camino de la autocracia, no la democracia».
«Comportamientos de este tipo se esperan más de un miembro déspota de la realeza que del líder electo de una república constitucional», agregan.