«Poner fin a la guerra sin lograr los objetivos de Rusia sería señal de derrota», destacan los analistas
Ucrania considera que Putin ha fiado su supervivencia en el poder a la guerra
El Kremlin reitera que la negociación no puede estar sujeta a las exigencias de las potencias europeas
Zelenski junto a los primeros ministros del grupo de voluntarios.
La comunidad política y de expertos ucranianos advierte de que Rusia no ha renunciado a sus objetivos máximos y va a continuar fingiendo que seguirá con las negociaciones mientras ataca a Ucrania, y piensa que Estados Unidos socava los esfuerzos ucraniano-europeos al no presionar más sobre Moscú. Oleksandr Merezhko, diputado del partido del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró que los recientes esfuerzos diplomáticos no han logrado acercar un verdadero alto el fuego o una paz duradera, ya que el líder ruso, Vladímir Putin, sigue empeñado en conquistar totalmente Ucrania o instalar un régimen títere. «Se comporta como un maníaco que cree que matar a su víctima es la única manera de eludir su responsabilidad», subrayó Merezhko, presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento.
Un dilema para Putin
El acuerdo de Zelenski para entablar conversaciones directas en Estambul aún ha puesto a Putin en un aprieto, señaló Merezhko, a pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha intensificado los esfuerzos de Kiev y sus aliados europeos para presionar al líder ruso. La «paranoia» de Putin sobre su seguridad personal y el daño potencial a su imagen en un encuentro no guionizado con Zelenski hacen que su asistencia sea poco probable, según este diputado, cuyas opiniones sobre el comportamiento del jefe de Estado ruso son compartidas por otros políticos ucranianos. Merezhko subrayó que Putin no puede permitirse actualmente detener la guerra, ya que su supervivencia política y personal depende del resultado del conflicto. Poner fin a la guerra sin lograr los objetivos de Rusia sería señal de derrota, lo que debilitaría la posición de Putin entre la élite política y la población. Sin la guerra como distracción, la atención pública se centraría en el empeoramiento de la economía rusa y en los problemas internos, argumentó el diputado. Por ahora, la postura negociadora de Rusia se reduce a «seguiremos matando hasta que acepten nuestras condiciones», declaró Julia Kazdobina, investigadora sobre seguridad internacional. La reticencia de la Casa Blanca a tomar medidas decisivas contra Moscú socava cualquier presión a favor del cambio, según Volodímir Dubovik, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Mechnikov de Odesa. «Putin no tiene motivos para suavizar su postura maximalista y hacer concesiones. No se siente presionado por Washington», dijo. Según él, EEUU parece dar actualmente un paso atrás, favoreciendo en su lugar las negociaciones directas.