Alude al memorando de arreglo y a un posible alto el fuego
Lavrov propone el lunes para seguir la negociación
Merz anuncia que dotará a Kiev de armas de largo alcance como presión al Kremlin

Zelenski junto al canciller Merz, ayer en Berlín.
El negociador jefe ruso, Vladímir Medinski, aseguró ayer que está listo para abrir ya negociaciones con Ucrania sobre el contenido del memorando de arreglo del conflicto y las condiciones para un alto el fuego. Al ministro de Defensa ucraniano, «Rustem Umérov, le llamé y le propuse hoy una fecha y un lugar de reunión para el intercambio de los memorándum y la lista de condiciones para el cese de las hostilidades", dijo en su canal de Telegram. Ucrania, que ya entregó su parte, según confirmó el emisario de EE.UU., Keith Kellog, había criticado la tardanza de Rusia a la hora de preparar su memorándum. El pasado 19 de mayo el presidente ruso, Vladímir Putin, propuso durante una conversación telefónica a su colega de EE.UU., Donald Trump, trabajar con Ucrania en una hoja de ruta para la futura firma de un tratado de paz y una lista de condiciones para declarar un alto el fuego. Al respecto, Medinski añadió que Rusia «está dispuesta a comenzar una discusión sustanciosa y esencial sobre cada uno de los puntos del paquete de acuerdos sobre un posible alto el fuego». Subrayó que los actuales esfuerzos se realizan «en interés de una paz duradera y de la salvación de vidas humanas». El asesor del Kremlin precisó que Moscú espera la confirmación de la disposición de Kiev de «reunirse personalmente en los próximos días y comenzar a trabajar». El Kremlin había expresado sus dudas sobre la celebración de una segunda ronda de negociaciones después del acuerdo sellado este miércoles por Alemania y Ucrania, por el que Berlín ayudará a Kiev a fabricar armamento de largo alcance. Desde la primera ronda de negociaciones celebrada el 16 de mayo en Estambul ambos bandos se han enzarzado en una guerra de drones, en la que miles de aparatos no tripulados han atacado ambos países. Por ese motivo, Trump aseguró primero el domingo que el líder ruso «se ha vuelto completamente loco» y el martes le acusó de estar «jugando con fuego» al negarse a detener los bombardeos contra Ucrania. Además, Putin aseguró la pasada semana que ha tomado la decisión de crear una zona de seguridad en la frontera con Ucrania, que incluiría territorio de las regiones ucranianas de Járkov y Sumi. Durante su conversación con Trump, Putin explicó que el memorando incluirá «las distintas posturas sobre los principios de arreglo y los plazos para la firma de un posible tratado de paz». «Éste incluirá un posible cese el fuego por un plazo de tiempo determinado, en caso de que se alcancen los correspondientes acuerdos", subrayó.
Ayer, Serguéi Lavrov, propuso celebrar el próximo 2 de junio en Estambul la segunda ronda de negociaciones para el arreglo del conflicto en Ucrania. Lavrov llamó en una declaración a todos los países que «están sinceramente interesados y no de palabra en el éxito del proceso de paz —que arrancó el pasado 16 de mayo en la ciudad turca— que respalden la celebración de la nueva ronda de negociaciones directas ruso-ucranianas en Estambul».
largo alcance
El canciller alemán, Friedrich Merz, anunció este miércoles en presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, una fórmula para facilitar el acceso de Ucrania a armas de largo alcance, una «consecuencia", según apuntó, a la falta de voluntad de diálogo por parte del Kremlin, ante la que es preciso incrementar la presión internacional. Tras meses de incógnita sobre si con su llegada a la Cancillería Merz cumpliría su promesa de suministrar misiles de largo alcance Taurus a Kiev, el nuevo jefe de Gobierno alemán eligió otro método para dotar a Ucrania de este tipo de capacidades, aunque sin entrar en detalles. "Asuman que la negativa rusa a las conversaciones, al alto el fuego, ahora va a tener consecuencias reales", dijo Merz con Zelenski, que visitó por primera vez en Berlín al nuevo canciller. En lugar de entregar directamente los Taurus ansiados por Kiev, Merz anunció «el inicio de una nueva forma de cooperación militar e industrial» entre ambos países, que quedará sellada a través de la firma de una declaración de intenciones por los respectivos ministros de Defensa.