Moscú viola las sanciones de la ONU y suministra armamento a Corea del Norte
Putin celebrando ayer la Pascua ortodoxa.
Rusia ha suministrado a Corea del Norte el sistema móvil antimisiles Pantsir violando las sanciones dictadas por las Naciones Unidas contra la dictadura de Kim Jong Un, según un informe del «Multilateral Sanction Monitoring Team» (MSMT) al que pertenece Alemania. El grupo observador, del que forman parte 11 países, entre ellos Estados Unidos, Corea del Sur y el Reino Unido, ha detectado la entrega de al menos uno de esos sistemas por Moscú a Pionyang el pasado año. El «Equipo Multilateral para el Monitoreo de Sanciones» fue creado en octubre pasado para el control del respeto de las amplias sanciones dictadas por la ONU contra el país norcoreano, entre ellas un embargo total de armas, por iniciativa de Corea del Sur. Su formación se hizo necesaria después de que Rusia forzara la disolución de un grupo de expertos creado por Naciones Unidas con ese fin. Los informes y conclusiones del MSMT se basan en las informaciones que recaban los servicios de inteligencia de los países del grupo. El informe sobre el sistema antimisiles ruso Pantsir no detalla que agencia de espionaje obtuvo esa información. Pionyang ha recibido ese arma de alta tecnología a cambio de su apoyo militar a Rusia en la guerra de Ucrania, donde soldados norcoreanos combaten en el frente, informa este viernes Spiegel Online. Al menos 11.000 militares de Corea del Norte han sido desplegados en la región rusa de Kursk desde el pasado otoño, según datos de Seúl. Los servicios de inteligencia surcoreanos presumen que en febrero se produjo un refuerzo de 3.000 hombres para esas tropas. Pionyang ha proporcionado además a Moscú numerosa munición de artillería. Según el MSMT Rusia ha recibido desde Corea del Norte más de 20.000 contenedores con material militar, entre otras cosas millones de proyectiles de artillería y munición para lanzacohetes. Además el régimen de Kim Yong Un ha contribuido a mejorar la precisión de los misiles balísticos rusos. Esto ha posibilitado que Moscú incremente apreciablemente sus bombardeos y ataques contra Ucrania.