EE UU empieza a evacuar embajadas y bases en Oriente Medio mientras Israel "está listo" para atacar Irán
El Departamento de Estado ordena salir al personal no esencial, entre ellos familiares de funcionarios y militares, debido al aumento de la tensión prebélica y la frustración sobre un posible pacto nuclear

Donald J. Trump en la Casa Blanca.
Estados Unidos ha retirado a su personal diplomático de Irak y autorizado la salida voluntaria de los familiares de los militares que mantiene desplegados en Oriente Medio ante la eventualidad de un ataque israelí sobre Irán. CBS News informa este jueves, según múltiples fuentes, que Washington ha recibido la confirmación de que Israel está "totalmente listo para lanzar una operación en Irán". El ejército hebrero habría hecho este anuncio justo después de que el Departamento de Estado y el Pentágono hayan comenzado las evacuaciones.
Un alto cargo del régimen islamista ha señalado asimismo a la agencia Reuters que su Gobierno ha sido alertado por un país regional "amigo" de una inminente ofensiva hebrea, cuyo objetivo sería "influir en Teherán y hacer que cambie su posición sobre sus derechos nucleares". Las amenazas se producen en vísperas de que Estados Unidos e Irán realicen en cuestión de días, posiblemente este domingo, un último esfuerzo para retomar la negociación sobre el pacto nuclear.
La atmósfera prebélica ha cobrado intensidad en la región a medida que el diálogo se ha enrarecido y la Casa Blanca ha mostrado menor confianza en sellar un nuevo acuerdo nuclear con el régimen de Teherán. El pesimismo alrededor del pacto parece haber levantado el veto tácito a una agresión y Benjamñin Netanyahu estaría dispuesto a aprovechar esa ventana de opotunidad. Mientras sul Gobierno alimenta la opción de bombardear a su histórico enemigo para eliminar sus capacidades atómicas, los iraníes advierten de duras represalias con cientos de misiles cayendo sobre territorio hebreo.
Las evaluaciones occidentales no son buenas. El Departamento de Estado norteamericano envió hace unos días una circular a todas sus misiones diplomáticas dentro del radio de acción de Irán y sus grupos afines armados ordenando que pusieran en marcha protocolos urgentes de seguridad. La orden afectaba a las sedes de Oriente Medio, directamente amenazadas por el régimen de los ayatolas, además de las del norte de África y Europa del este por el riesgo de sufrir atentados. El jefe del departamento, Marco Rubio, optó este miércoles por la noche por sacar a todo el personal no esencial de la embajada en Irak y hacer regresar a las familias de los funcionarios en las legaciones de Kuwait y Baréin.
El Pentágono ha puesto en alerta máxima a todas sus tropas en la región, que comprenden a unos 40.000 militares repartidos en bases terrestres y grupos de combate navales. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha autorizado la salida de sus familias, aunque todavía no se han producido movimientos tácticos. La Marina ha confirmado a los medios estadounidenses que el último de estos grupos llegados a la zona, liderado por el portaaviones 'Carl Vinson', no ha modificado su actual operación de patrullaje en el mar de Arabia.
La alarma se ha incrementado también a cuenta del aviso emitido por el Reino Unido sobre posibles nuevas amenazas al tráfico marítimo comercial. La agencia que supervisa la seguridad en estas aguas ha pedido a los buques que extremen las precauciones en el Estrecho de Ormuz y los golfos Pérsico y de Omán ante el aumento de la tensión prebélica.
Varios elementos han confluido en este horizonte oscuro que puede incendiar la región del modo más temerario posible, pero dos son los más importantes: la ausencia de un acuerdo nuclear EE UU-Irán, que permita mantener bajo control el programa nuclear del régimen islamista, y la obsesión del mandatario israelí Benjamín Netanyahu por bombardear a su histórico enemigo tras haber infligido gravísimos daños a sus milicias en Líbano, Gaza y Siria.
Nueva reunión Washington y Teherán suspendieron el domingo la reunión que habían pactado para avanzar hacia un acuerdo que Trump dio por sentado hace algo más de un mes con su declarado optimismo, el mismo que le llevó a pronosticar rápidas resoluciones para Gaza y Ucrania.
Su enviado especial, Steve Witkoff, continúa a la espera de retomar la negociación en Omán, posiblemente este domingo, 15 de junio. Sin embargo, las expectativas del presidente son bajas. En un podcast con 'The New York Post' Trump ha admitido que no está "tan seguro" de lograr un pacto y este miércoles por la noche, antes de asistir a la función de 'Los Miserbale en el Centro Kennedy, dijo a los periodistas que "resuelvan ellos mismos" el motivo por el que su Gobierno está retirando al personal diplomático de un lugar "que se está volviendo peligroso".
Trump es insistente, pero Benjamín Netanyahu también. Hace apenas dos meses, en una tensa conversación, el líder republicano le hizo desistir al primer ministro israelí de atacar Irán. En otras dos ocasiones posteriores los dos han vuelto a mantener la misma conversación. La última, este pasado 9 de junio, y parece que en ésta el dirigente hebreo encontró menos resistencia. Fue la primera vez en que la Casa Blanca no se extendió en explicaciones sobre lo que los do líderes habían hablado.
Netanyahu tiene desde hace tiempo planificada su ofensiva. En octubre de 2024 Teherán lanzó contra su territorio 181 misiles, a los que Israel respondió posteriormente destruyendo sus defensas antiaéreas. El ejército hebreo quiere aprovechar esa situación de debilidad, y los daños causados a sus milicias en el resto de Oriente Medio, para asestar un golpe al régimen, No obstante, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido ya de represalias que podrían tomar la forma de nuevos bombardeos aéreos con "cientos de misiles" sobre Israel.
Según destacan este jueves medios de Tel Aviv, EE UU está convencido de que el Gobierno israelí se encuentra "listo" para atacar a su archienemigo en los próximos días. Washington habría advertido, sin embargo, de que no apoyará la ofensiva y que sus fuerzas en la zona se mantendrán al margen. El domingo, Trump se reunió con su equipo de seguridad. La negativa alcanzaría a ofrecer Inteligencia o logística a los israelíes. El ministro de Defensa iraní, general Aziz Nasirzadeh, exigió este miércoles a Washington que se abstenga de participar en un ataque porque "todas sus bases militares están a nuestro alcance y, sin miramientos, las atacaremos".
Todo ha cambiado en menos de dos meses. Trump reunió en abril a un grupo de periodistas para informarles de que había avisado a Netanyahu de lo "inapropiado" de una ofensiva sobre Irán cuando la Casa Blanca se encontraba "muy cerca" de un acuerdo nuclear. Pero también alertó: "Eso podría cambiar en cualquier momento".
Aunque miembros del gabinete iraní como el ministro de Exteriores creen en la posibilidad de una solución negociada, el Líder Supremo, Alí Jamenei, ha defendido la política de seguir con el programa de enriquecimiento de uranio. Las relaciones se han ensombrecido después de que esta semana el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) haya endurecido su postura por el hecho de que el régimen haya mantenido sus procesos industriales y tenga ya un volumen de combustible cercano al necesario para fabricar una bomba nuclear. Los miembros del OIEA se reúnen este viernes y algunos de ellos apuestan por recuperar las antiguos sanciones sobre Teherán, muy rigurosas, debido a su falta de transparencia, lo que ha generado un profundo malestar en el régimen de los ayatolás.