Un pasajero británico que iba en el asiento A11 del Boeing 787 sobrevive al accidente del avión indio con 242 personas a bordo
El Boeing de Air India se estrella contra una residencia de estudiantes de medicina en una zona residencial poco después de despegar. Viajaban 169 indios, 53 británicos, un canadiense, siete portugueses y la tripulación
Bombreos apagan el fuego del avión que cayó sobre una residencia de estudiantes.
Un pasajero del vuelo AI171 de Air India que se estrelló ayer nada más despegar del aeropuerto de Ahmedabad, en el oeste de la India, ha sido hallado con vida. Es el único superviviente del Boeing 787 Dreamliner de Air India que se precipitó al suelo cuando estaba tomano altura y cayó sobre una residencia de estudiantes de medicina, el BJ Medical College. A los 242 fallecidos del aparato hay que sumar al menos cinco jóvenes muertos en tierra y decenas de heridos al caer sobre ellos el avión.
En las imágenes transmitidas por la cadena india NDTV se ve a una persona caminando tras el siniestro. Se trata de un pasajero británico que iba en el asiento 11A del avión de Air India. El jefe de la Policía de Ahmedabad, G.S. Malik, confirmó el hallazgo de una persona con vida y dijo que estaba siendo tratada en un hospital, sin precisar su estado de salud.
Es la única persona que ha logrado sobrevivir al impacto. En el avión viajaban 169 ciudadanos indios, 53 británicos, siete portugueses y un canadiense, además de la tripulación.
El accidente se produjo poco después de que el vuelo AI171 de Air India despegase del aeropuerto de la ciudad india de Ahmedabad con destino a Londres-Gatwick. Según la Dirección General de Aviación Civil (DGCA), la autoridad de aviación civil india, la aeronave con matrícula VT-ANB estaba al mando del capitán Sumeet Sabharwal, un piloto instructor con 8.200 horas de vuelo, y del primer oficial Clive Kundar, con 1.100 horas de experiencia. El informe de los controladores aéreos precisa que el avión despegó de la pista 23 a las 13:38 hora local india (08:08 GMT), según el regulador. Inmediatamente después, la tripulación emitió la llamada de emergencia, pero no volvió a responder a las comunicaciones antes de precipitarse en el exterior del perímetro del aeropuerto. Una densa columna de humo negro fue visible en el lugar del accidente, en la zona de Meghaninagar, y las autoridades cortaron varias carreteras para facilitar el acceso de los equipos de rescate. Las autoridades desplegaron un amplio operativo pàra socorrer a los estudiantes heridos en tierra y el traslado de decenas de ellos a los hospitales de la zona.
Aunque el accidente por el Boeing 787 Dreamliner de Air India es el primero con víctimas mortales de este modelo de avión, el suceso vuelve a centrar la atención en el historial reciente de seguridad del fabricante aeronáutico estadounidense. El 787 Dreamliner, un bimotor de fuselaje ancho que inicio sus vuelos en 2009 y del que Boeing ha construido cerca de 900 unidades. Pero este accidente se produce cuando la compañía intenta recuperarse de los graves problemas de imagen que sufre desde los incidentes del modelo 737 Max, otro bimotor más pequeño y de fuselaje estrecho.
En 2018 y 2019, dos aviones de este tipo se estrellaron en Indonesia y Etiopía, provocando la muerte a 346 personas. Las investigaciones iniciadas tras esos dos accidentes detectaron que Boeing había cometido irregularidades, como el uso de titanio defectuoso y deficiencias de diseño, para lograr la certificación de los aviones. En 2024, un 737 Max de la compañía Air Alaska realizó un aterrizaje de emergencia al sufrir en pleno vuelo el desprendimiento de un panel que cubría el espacio para una de las puertas de emergencia del avión. El incidente agravó los problemas de imagen a la compañía y provocó una fuerte caída de sus ingresos en los seis primeros meses de 2024. Ese mismo año, un ingeniero de Boeing denunció a las autoridades graves deficiencias de seguridad en el proceso de fabricación del 787 Dreamliner. En mayo, la compañía llegó a un controvertido acuerdo con el Departamento de Justicia de EE UU que ha permitido que Boeing evitar ser declarada culpable de defraudar a las autoridades por los accidentes de 2018 y 2019.