«Nunca antes en la historia una Europa unida, fuerte y cohesionada había sido tan vital para el mundo»
El rey pide más defensa europea frente al rechazo de Sánchez a incrementarla al 5%
Felipe VI advierte en Brujas que el refuerzo armamentístico es una necesidad apremiante

Los reyes Felipe y Letizia asisten a la ceremonia de clausura del 75º curso académico del Colegio de Europa en el que se graduaron
El rey Felipe VI advirtió este viernes de que el refuerzo de las capacidades de seguridad y defensa europeas ha pasado de ser un ámbito de cooperación relevante pero limitado a una «necesidad real y apremiante» que no se puede hacer sin la Otan. Así lo destacó el rey de España en el discurso de clausura de la promoción Jacques Delors 2024/2025 del Colegio de Europa, en Brujas, donde se forman los futuros altos funcionarios de las instituciones europeas, a los que recordó que el debate se centra ahora en la seguridad y la defensa europea, porque «la erosión del orden mundial ha hecho saltar todas las alarmas». "No debemos olvidar que Europa justifica su existencia respondiendo eficazmente a las necesidades que surgen en cada etapa. Nosotros, los ciudadanos europeos, debemos trabajar juntos para satisfacer esas necesidades y dar este paso adelante sin socavar otras políticas esenciales", indicó Felipe VI, que recalcó que la UE no puede fortalecer sus capacidades sin considerar sus alianzas, y en particular la Otan, «de la que depende en gran medida la seguridad en Europa». Europa, explicó el monarca, siempre ha tomado el rumbo necesario para responder a las necesidades acuciantes en tiempos de agitación, como fueron la bipolarización del mundo, la carrera armamentística, el proceso de descolonización, la crisis del petróleo, el colapso soviético, el surgimiento de un mundo multipolar, la crisis económica y financiera, la pandemia mundial o la aparición de las redes digitales y la inteligencia artificial. Y ahora, incidió el rey, el siguiente paso del proyecto europeo es la defensa y la seguridad, un ámbito estrechamente vinculado a la idea de Europa y su supervivencia, ya que nació de la paz tras dos guerras mundiales, con la aspiración de evitar que la guerra volviera a suelo europeo, lo que, en opinión del monarca, también debería impregnar las políticas europeas. Los recursos y las fuerzas armadas combinados de los Estados miembros tienen un enorme potencial y su prestigio es indiscutible, afirmó Felipe VI, que consideró no obstante que es necesario avanzar «mucho» en la armonización de los recursos, la capacidad de planificación, las estructuras de mando y las industrias de defensa. Todo ello cuando el mundo de los derechos humanos, de la Carta de Naciones Unidas, del multilateralismo y la resolución pacífica de controversias se ve cada vez «más socavado y cuestionado, incluso por algunos de sus mayores defensores y primeros promotores", sostuvo. «Nunca antes en la historia —recalcó— una Europa unida, fuerte y cohesionada había sido tan vital para el mundo».