«Es hora de pasar de usar los intereses para comprar armas»
Ucrania insta a socios europeos a incautar activos rusos congelados para darle apoyo

Una imagen cedida que muestra al presidente ucraniano. Volódimir Zelenski, hablando por teléfono con el presidente estadounidense, Donald Trump, desde Kiev, Ucrania, el 19 de mayo de 2025. EFE/Presidencia de Ucrania
Diversos políticos y economistas ucranianos están pidiendo a los socios europeos que confisquen unos 200.000 millones de euros en activos rusos congelados para fortalecer la defensa de Ucrania contra la invasión rusa, en particular ante el incierto futuro del apoyo de parte de Washington. Argumentan que un paso así podría alterar sustancialmente en favor de Ucrania el equilibro de fuerzas en un momento crítico, además de ser un gesto de justicia, y defienden que la medida es legal bajo el derecho internacional y no desestabilizaría los mercados financieros europeos. Aunque algunos países europeos emplean los beneficios generados por estos activos — estimados entre 2.500 y 3.000 millones de euros anuales— para comprar armas o extender créditos a Ucrania, el primer ministro ucraniano, Denís Shmigal enfatizó este domingo durante su visita a España que confiscar los propios activos es esencial para la reconstrucción de Ucrania. «Es hora de pasar de usar los intereses a emplear directamente los activos para comprar armas, invertir en la industria de defensa ucraniana y apoyar la recuperación», declaró también el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, durante una conferencia en Kiev el sábado. La campaña para que se usen los activos rusos congelados es parte central de los esfuerzos diplomáticos ucranianos, dijo Oleksandr Merezhko, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento ucraniano.
«La confiscación se alinea tanto con la justicia, como con la disuasión», dijo Merezhko y agregó que «el derecho internacional establece que «los culpables de crímenes internacionales proporcionen una compensación completa». Con civiles muriendo a diario a causa de los ataques rusos, Merezhko opina que confiscar estos activos podría impedir más actos de agresión. «Si Europa canaliza estos fondos hacia Ucrania después de cada crimen ruso, esto podría refrenarlos», aseguró.
Algunos países como Polonia, Lituania y Suecia y líderes como la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, apoyan la confiscación, pero otros estados son reacios. Por ejemplo, el primer ministro belga Bart de Wever afirmó esta primavera que confiscar los activos rusos —en gran parte depositados en Bélgica— constituiría «un acto de guerra» para Moscú.