Una experta desvela los secretos no verbales que se esconden entre el saludo de Trump y Sánchez
La experta concluye que el saludo fue un breve pero intenso juego del poder donde ambos líderes se desafiaron mutuamente
Patricyia Centeno, experta en comunicación no verbal, ha analizado el saludo entre Donald Trump y Pedro Sánchez, destacando varios puntos que sugieren una dinámica de tensión y desafío mutuo:
En la actitud de Donald Trump
- Saludo de "igual a igual": a pesar de lo que pueda parecer, Centeno señaló que Trump alargó medio brazo (mostrando reticencia) y ofreció la mano de forma lateral (en lugar de con la palma de la mano hacia arriba, que es más habitual en él). Esto indica que, en esta ocasión, lo trató como a "un igual", ya que a Trump le agrada "que le desafíen".
- Sonrisa y desafío: su "sonrisa diplomática" mostraba los dientes, interpretada como una señal de desafío.
- El "serrucho" de manos: el característico tirón de manos de Trump, cuyo objetivo es llevar al interlocutor a su terreno, fue valorado en una intensidad "media-alta" en este saludo.
- Señal de dominancia: al finalizar, Trump hizo dos toques sobre la mano de Sánchez, gesto que significa "aquí mando yo".
En la actitud de Pedro Sánchez
- Mueca de disgusto: aunque Sánchez también sonríe, Centeno detectó la mueca de disgusto en el lado izquierdo de su rostro, manifestada al arrugar la nariz y, en términos de lenguaje no verbal, interpretada como asco.
- Contraataque: Sánchez respondió al toque de dominancia de Trump con un golpe en el brazo, lo que Patrycia Centeno interpreta como "yo también mando".
- Incomodidad o nerviosismo: los brillos en la frente de Sánchez fueron un detalle destacado. Centeno indicó que daba la impresión de que el presidente español estaba "incómodo o nervioso", al ser el único líder que presentaba ese brillo.
En resumen, la experta concluye que el saludo fue un breve pero intenso juego del poder donde ambos líderes se desafiaron mutuamente, con Sánchez contraatacando los gestos de dominancia de Trump, aunque mostrando señales de incomodidad.