El arresto de Andrés da un golpe devastador a la era de Carlos III
La policía le acusa de conducta inapropiada en cargo público por sus negocios turbios con Epstein. Investiga si dio al pederasta documentos comerciales sensibles del Gobierno británico

Carlos III ayer, en la inauguración de la London Fashion Week.
La detención ayer de Andrés Mountatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, por supuesta mala conducta en relación con el escándalo del pederasta convicto Jeffrey Epstein, ha supuesto un golpe devastador para la monarquía británica. Después de varios meses de polémica por el alcance de los vínculos entre el expríncipe y el magnate pederasta estadounidense, la Policía del Valle de Támesis, la fuerza del orden que corresponde a Windsor, ordenó el arresto del antiguo duque de York, que ayer cumplía 66 años.
El hermano del rey permanece detenido en una comisaría mientras la policía investiga una denuncia de que Andrés entregó a Epstein documentos sensibles del Gobierno británico cuando era representante especial comercial entre 2001 y 2011. Hace unos días, la Policía del Valle del Támesis había informado de que estaba evaluando esa información para decidir si procedía a una investigación criminal.
La explosiva noticia del arresto se conoció poco después de que el primer ministro, Keir Starmer, dijera esta mañana a la BBC que nadie estaba «por encima de la ley» al referirse al caso Epstein, el multimillonario que murió en agosto de 2019 después en una cárcel de EE.UU. por trata de chicas menores de edad con fines de explotación sexual.
Las fuerzas del orden indicaron que, tras el arresto del hermano del rey, llevan a cabo registros en propiedades en los condados de Norfolk, donde está Sandringham, y Berkshire, donde está Windsor y el área donde vivía Andrés hasta hace unas semanas. Según un comunicado de la Policía, se trata de un caso «activo», por lo que «se recomienda tener cuidado con cualquier publicación para evitar incurrir en desacato judicial».
En virtud de la legislación británica, la policía puede retener a una persona por un máximo de 24 horas desde el momento en que llega a la comisaría antes de ser acusada o puesta en libertad, pero un alto cargo policial puede autorizar una extensión de la detención. Carlos III dice que «la ley debe seguir su curso» Varios medios británicos publicaron este jueves fotografías del momento en que varios coches policiales llegaron a Wood Farm, una casa de campo ubicada en los terrenos de la mansión de Sandringham, al este de Inglaterra, para detener al expríncipe. Según el tabloide ‘Daily Mail’, un grupo de ocho personas vestidas de paisano, que parecían ser agentes policiales, llegaron sobre las 08.00 GMT hasta esa residencia de campo para detener a Andrés. Varias fuerzas policiales británicas evalúan actualmente el movimiento del avión privado de Epstein en distintos aeropuertos del Reino Unido para intentar averiguar si fue utilizado por el magnate para transportar a menores de edad.
Carlos III afirma que «la ley debe seguir su curso"
El rey Carlos III de Inglaterra ha afirmado ayer que «la ley debe seguir su curso» tras la detención del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
"He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrés Mountbatten-Windsor y las sospechas sobre mala conducta en el ejercicio de un cargo público", ha dicho. «Lo que viene ahora es un proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto es investigado de manera adecuada y por las autoridades competentes", dijo en un comunicado publicado por la Casa Real británica. «Dejen que lo diga claramente: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, no sería adecuado que haga más comentarios sobre este asunto. Mientras, mi familia y yo seguiremos con nuestros deberes y servicio a todos ustedes", ha zanjado.