Europa arropa a Zelenski pero no pone fecha a la entrada en la UE
Los aliados de Kiev se comprometen en el aniversario de la invasión a continuar con su apoyo
Líderes europeos arropan a Zelenski ayer, en Kiev, en el cuarto aniversario de la guerra.
«Rusia no ha quebrado a los ucranianos». Coincidiendo con la conmemoración del cuarto aniversario de la invasión a gran escala, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, expresó este martes en Kiev su «orgullo por la resistencia» de la población de Ucrania. No en vano, recordó que Vladímir Putin intentó tomar Kiev «en tres días» el 24 de febrero de 2022 y que, hasta ahora, solo ha podido conquistar un 20% del territorio nacional. En el último año, las tropas rusas apenas han logrado sumar un 1%, lo cual representa el avance más lento en cualquier guerra del último siglo, y lo han hecho con un elevado precio humano: en torno a 30.000 muertos al mes. Precisamente los dirigentes de la Coalición de Voluntarios, que incluye una treintena de países entre los que destacan Francia, el Reino Unido y Alemania, justificaron su exigencia de «un alto al fuego total e incondicional» con el «alto precio que Rusia ha pagado por unas ganancias mínimas en el campo de batalla, con cerca de medio millón de víctimas solo en el último año».
Pero en esta guerra de desgaste, el peso demográfico de Ucrania es una desventaja. Más aún cuando el presidente de Estados Unidos le da la espalda y adopta posturas cercanas al invasor. Por eso, en un mensaje por vídeo en el pleno extraordinario convocado por el Parlamento Europeo, Zelenski solicitó que se ponga fecha a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea (UE). De lo contrario, «Rusia la va a bloquear, dividiendo las opiniones», alertó. El presidente se marca 2027 como objetivo para ingresar en la Unión, algo que en el país eslavo se considera una sólida garantía de seguridad.
No obstante, en su discurso en la capital ucraniana, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó una jarra de agua fría al recordar que el proceso de adhesión se basa «en méritos» y que no puede fijar una fecha para el acceso de Ucrania. «Va por buen camino. La evolución ha sido impresionante», aseguró. «La fecha que os fijáis es un objetivo al que aspiráis y nuestro apoyo a ese objetivo es muy claro», se limitó a señalar.
Frente a esta indeterminación, Zelenski reiteró su llamamiento a los aliados para que mantengan el apoyo a su país. Una petición que cobra mayor sentido un día después de que Hungría consiguiera bloquear la última iniciativa de la UE para enviar recursos a Kiev y aplicar la vigésima ronda de sanciones a Moscú. «Cada paquete de ayuda, cada sanción contra Rusia, cada envío de armas, ha sido objeto de una lucha», recordó Zelenski, quien siempre ha incidido en la necesidad de que continúen sumándose sanciones para ejercer presión económica sobre el régimen de Kiev.
De los dirigentes europeos que este martes estuvieron presentes en los actos por el aniversario de la invasión recibió palabras de apoyo y el compromiso —también de la Otan— de que el flujo de ayuda a Ucrania se mantenga. «Es una resistencia heroica que seguiremos aplaudiendo y apoyando el tiempo que haga falta», escribió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la reunión de la Coalición de Voluntarios.
Incluso el selecto club del G7 arropó a Zelenski y remarcó la necesidad de garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares, tanto en la central de Chernóbil, para la que pidieron una «rehabilitación, lo antes posible, de la estructura de contención», como en la de Zaporiyia, actualmente bajo el control de Rusia.
Pero este alud de apoyo verbal no es suficiente para que Kiev logre la victoria. De hecho, además de las abultadas bajas militares, el año pasado fue el más mortífero para la población civil. Según datos de Naciones Unidas, en 2025 murieron 2.514. Además, 3,7 millones de ucranianos permanecen desplazados internamente. Más de un millón ha regresado del extranjero desde que la guerra se focalizó en el este, pero 372.000 de esos refugiados siguen desplazadas dentro del país. Y ahí han tenido que hacer frente al invierno más duro en una década, un invierno terrible sin apenas electricidad o calefacción. La ONU informó de que, en enero, Ucrania había perdido más de la mitad de la capacidad de generación eléctrica que tenía antes de la invasión, dejándola con solo 11 GW.