Robles reitera el «no» a una misión en Ormuz por ser una «guerra ilegal"
Desvela que pidió a la ONU interceder en la escalada en Líbano para proteger a los cascos azules
Uno de los cargueros alcanzados ayer por Irán en el estrecho de Ormuz.
España no participará en una eventual misión naval de la Unión Europea para mantener abierto a la navegación en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán en respuesta a los ataques unilaterales de Estados Unidos e Israel que provocaron el asesinato del ayatolá Alí Jamenei. La ministra de Defensa, Margarita Robles, reiteró este lunes la posición del Gobierno, ya adelantada la pasada semana, en respuesta a la petición realizada por la Alta Representante de la UE para Política Exterior, la estonia Kaja Kallas. Durante una visita en la base de El Goloso (Madrid), Robles recordó que las Fuerzas Armadas ya desplegaron la fragata Cristóbal Colón en coordinación con Francia y otros aliados para la misión defensiva en Chipre, después de que un dron iraní impactara en una base británica ubicada en ese país mediterráneo, aunque luego se demostró que no partió del país persa. Por este motivo, España no plantea implicarse en otra misión en Ormuz, cruce de paso entre los golfos Pérsico y de Omán para los mercantes que transportan el 20% del petróleo mundial y un 25% del gas licuado. «Nos planteamos la exigencia de que la guerra termine porque no tiene ningún sentido, es ilegal y está produciendo muchos muertos, el objetivo tiene que ser que la guerra termine», señaló la ministra. En concreto, Kallas propuso establecer una misión europea o incluso una organizada por la ONU para mantener ese enclave abierto antes de la reunión del Consejo de Exteriores de la UE. Asimismo, sugirió modificar el mandato de la actual operación comunitaria Aspides, puesta en marcha en respuesta a los ataques en el mar Rojo de milicias hutíes desde Yemén para permitir que actúe también en Ormuz. Robles ya descartó la semana pasada intervención española en la operación planteada por el presidente francés, Emmanuel Macron, para garantizar la libre circulación en el estrecho de Ormuz, y tampoco participa en la operación Aspides, alegando su pleno compromiso con la misión Atalanta de la UE contra la piratería en Somalia, debido a los intereses de España en la defensa de los atuneros que faenan en el Índico. Pero los efectos de la guerra de Irán y su regionalización también llegan a Líbano, donde el Gobierno israelí autorizó hace días nuevos ataques aéreos sobre su país vecino para debilitar a Hezbolá y su nexo con el régimen de Teherán. En este sentido, Robles desveló durante su visita a El Goloso que pidió a Naciones Unidas que interviniera ante Israel para garantizar la seguridad de los cascos azules desplegados en Líbano en el marco de la misión FINUL, de los que 670 son españoles. En una videollamada con el contingente español en el sur del país, Robles precisó que contactó este fin de semana con el secretario general de la ONU, António Guterres; el secretario general adjunto de Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix —que estaban juntos en Líbano-; y con el actual jefe de la misión, el general italiano Diodato Abagnara, para solicitarles que dijeran al Estado hebreo que es fundamental «garantizar la seguridad» de los miembros de la operación. «Exigimos y pedimos que cesen el intercambio de agresiones y que la FINUL pueda llevar a cabo su trabajo, pero no en la situación preocupante en la que estamos ahora», explicó la ministra.