Irán y Trump se acercan a la paz
EE UU busca alcanzar a corto plazo un acuerdo de mínimos para salir del callejón sin salida de la guerra. Contempla reabrir la vía marítima, levantar sanciones a Teherán y limitar su programa nuclear

Trump gesticula en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Estados Unidos e Irán se acercan a un acuerdo sobre un breve memorando para poner fin a la guerra. Se trata de un memorándum de 30 puntos para poner fin al conflicto, reabrir la vía marítima, levantar sanciones a Teherán y limitar su programa nuclear .
Trump busca alcanzar a corto plazo un acuerdo de mínimos con Irán para salir del callejón sin salida en el que se ha convertido la guerra en Oriente Próximo, que ha hundido su popularidad en EE UU. El presidente está tratando de acordar un documento escueto, de una sola página, que establecería el marco general para poner fin al conflicto. Fuentes cercanas a las negociaciones —que incluyen a un alto cargo de Pakistán, que actúa como mediador— han asegurado a la agencia estadounidense que el acuerdo propuesto pondría fin de forma oficial a la guerra y establecería el marco general para reabrir de forma completa el estrecho de Ormuz, levantar sanciones a Irán y establecer límites a su programa nuclear. La firma de ese primer acuerdo abriría una negociación más detallada y amplia durante un plazo de treinta días.
«Vamos a cerrar esto muy pronto», aseguró a Reuters esa fuente de Pakistán, donde se ha celebrado la que ha sido hasta ahora la única ronda de conversaciones directas entre EE UU e Irán.
Las decisiones y mensajes públicos de Trump desde el martes también retratan un nuevo impulso diplomático. El martes, el presidente de EE UU dio un bandazo inesperado. Pocas horas después de que su Gobierno anunciara el comienzo de la «Operación Libertad», una campaña militar para guiar y escoltar barcos comerciales en Ormuz, el multimillonario neoyorquino anunció la suspensión de esa misión. Lo justificaba en «los grandes progresos que se han hecho para llegar a un acuerdo completo y final con los representantes de Irán» y decía que lo hacía «a petición de Pakistán y otros países».
Este miércoles, en medio de las informaciones sobre el nuevo impulso diplomático, Trump regresaba a su red social para deslizar que Irán se acerca a un acuerdo: «Asumiendo que Irán acuerda dar lo que se ha acordado, lo que quizá es asumir mucho, la ya legendaria operación «Furia Épica» (la guerra contra Irán que comenzó el pasado 28 de febrero) habrá llegado a su fin y el efectivo bloqueo naval permitirá que el estrecho de Ormuz se abra para todos, incluido Irán», escribió. Y acompañó la posibilidad del acuerdo con una nueva amenaza: «Si no aceptan el acuerdo, comenzarán los bombardeos y serán, por desgracia, a un nivel e intensidad mayores que antes». Esta combinación de esfuerzo diplomático y amenaza de volver a la mano dura militar se repite una y otra vez desde que Trump decretó la tregua con Irán, hace casi un mes, el pasado 8 de abril. El presidente en varias ocasiones el acuerdo es inminente, que llegará «en uno o dos días», que Teherán «está desesperado por un acuerdo». Ha llegado a decir que Irán «ha aceptado entregar su uranio enriquecido» o que sus negociadores han aceptado todas las exigencias de EE UU. A la vez, ha salpimentado el proceso negociador de ultimátums que no cumple, entre amenazas de «acabar con una civilización entera» o con destruir sus instalaciones energéticas y sus puentes (lo que podría considerarse un crimen de guerra). La última marcha atrás fue esta semana, cuando amenazó con «borrar a Irán de la faz de la Tierra» si atacaba a EE UU.
Albares convoca a la encargada de negocios de Israel en España
El jefe de la diplomacia española retó al Gobierno israelí a poner "encima de la mesa" las pruebas contra el activista español y le acusó de haber llevado a cabo una detención "completamente ilegal".
Albares también desveló que, paralelamente, ha llamado a consultas al embajador de Irán en Madrid para pedir explicaciones por la situación de la premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, que se encuentra ingresada en críticas condiciones de salud tras el empeoramiento de su estado en la cárcel. "Es imprescindible que reciba la atención médica necesaria; pero, sobre todo, exigimos a las autoridades iraníes su inmediata liberación", zanjó el ministro.
Detenidos en Guinea El Partido Popular, en cambio, cree que el Gobierno está haciendo "un uso oportunista" de la detención de Saif Abu Keshek. "Exigimos que el Gobierno vele por sus derechos y garantice la asistencia consular, pero lo que hoy debatimos no es solo la actuación exterior, sino la credibilidad de este Gobierno", espetó el diputado Carlos Floriano.
"No se puede mirar hacia otro lado ante dictaduras despreciables como la venezolana y al mismo tiempo pretender dar lecciones en otros escenarios", recalcó el parlamentario del PP, recriminando a Albares que haya defendido la necesidad de afrontar con "gestiones diplomáticas discretas" los casos de otros nacionales detenidos fuera de España, mientras pretende "sacar unos votos" en Andalucía "agitando la bandera palestina".
De su lado, el diputado de Vox Carlos Flores Juberías criticó la convocatoria del pleno, que achacó a un intento de "encubrir los fracasos" del Gobierno y de "tapar las vergüenzas" del PSOE, en el marco del juicio contra José Luis Ábalos y Koldo García por presunta corrupción.
También ha reprochado a Albares que el Gobierno "se afane en sacar de la cárcel" al activista hispano-palestino, al que ha llamado "malhechor" y ha asegurado que es miembro de la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA, por sus siglas en inglés), "una rama en el exterior de Hamás", y deje "indefensos, maltratados y olvidados" a nacionales que han sufrido accidentes en el extranjero o han sido detenidos en países como Irán o Venezuela.
En su réplica, Albares afeó a ambos portavoces que "su intervención ha rebosado hipocresía y cinismo" y que no hayan condenado la detención de Abu Keshek por parte de Israel. "Si no fuera porque en estos momentos se está produciendo una gravísima violación de los derechos fundamentales de un español y porque puede estar en riesgo su integridad física, les diría que su intervención ha sido ridícula", sostuvo.