Casi medio centenar de muertos y más de 2.000 evacuados tras un terremoto de 7,7 en Indonesia
Varias viviendas han sufrido inundaciones en algunas zonas de la isla después de que el terremoto provocara olas de un máximo de cerca de un metro de altura
Daños ocasionados en Indonesia tras el terremoto
Casi medio centenar de personas han muerto y 2.000 tuvieron que ser evacuadas después de que un fuerte terremoto de magnitud 7,7 sacudiera este sábado la costa de la isla indonesia de Flores, al este del archipiélago, mientras las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate.
El sismo ha tenido lugar cerca de las 6:00 de la mañana hora local (22:00 GMT del viernes) con el epicentro a unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores. Esta localidad cuenta con cerca de 90.000 habitantes. Además, se ha producido a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El último balance sitúa las víctimas mortales en los distritos de Manggarai (24), Manggarai Oriental (17), Sikka (3), Ngada (1), Ende (1) y Manggarai Occidental (1). Se desconoce de momento el número de heridos y si hay desaparecidos.
Según la BNPB, más de un centenar de viviendas de la isla han sufrido daños y se han registrado aludes en algunos puntos de Flores. También resultó afectado el aeropuerto de la turística Komodo, si bien sigue operativo, dijo el ministro de Transportes, Dudy Purwagandhi.
Un portavoz de la Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio), Oche Seko, ha indicado que los hospitales de la zona, entre ellos en la ciudad de Ende, han tenido que evacuar pacientes a las zonas exteriores y que "no tienen tiendas suficientes" en las que alojarlos.
"Nos han caído trozos de techo en la cabeza"
Alrededor de 2.000 residentes han quedado evacuados de las zonas costeras tras el fuerte temblor, Así pues se ha activado la alerta temprana de tsunami, suspendida poco después.
Varias viviendas han sufrido inundaciones en algunas zonas de la isla después de que el terremoto provocara olas de un máximo de cerca de un metro de altura en el distrito de Ende.
"Empezó a temblar todo, las paredes se resquebrajaron y nos cayeron trozos de techo en la cabeza", ha relatado el español Santiago Tinoco, desde el oeste de Flores.
"Tuvimos mucho miedo a que se nos viniera el edificio encima", cuenta Tinoco, quien reside en la localidad de Labuan Bajo, puerta de entrada del Parque Nacional de Komodo, donde trabaja.
Buzo de profesión, el sevillano ha subrayado que él y su pareja viven en un edificio "relativamente alto para el pueblo", de tres plantas, y que, mientras bajaban por las escaleras, se caían "piedras, rocas, trozos del techo: la escalera se estaba rompiendo y sentíamos que se iba a desmoronar", ha recalcado Tinoco, cuya casa "ha quedado destrozada o parcialmente destrozada".
A más de 200 kilómetros de Labuan Bajo, desde la localidad de Maumere, también en Flores, Eka Putera Nggalu ha descrito el momento del temblor. "Salimos corriendo y nos quedamos en el patio viendo cómo la casa se balanceaba", ha indicado.
También desde Maumere, cercana al epicentro, el sacerdote Emilianus Dedyson ha explicado cómo la gente "salió de sus casas con sus pertenencias en busca de refugio para protegerse".
El religioso ha recordado, además, el "trauma" que todavía persiste entre los vecinos, entre ellos él, que vivieron el terremoto y posterior tsunami de Flores de 1992, un seísmo de igual magnitud, 7,7, pero diferentes características que generó un inusual tsunami, con un saldo de unos 2.500 fallecidos.
A diferencia del de este sábado, el terremoto de 1992 desencadenó un deslizamiento submarino masivo, ha resaltado Daryono (quien se identifica con solo un nombre, como es habitual en Indonesia), miembro de la Asociación indonesia de Expertos en Desastres.
Eso y el tipo de movimiento sísmico generaron "un tsunami gigante con olas que alcanzaron alturas de hasta 26 metros que arrasaron tierra adentro en menos de 5 minutos", ha señalado.
El sismo de este sábado, sin embargo, no ha desencadenado deslizamientos submarinos significativos, por lo que "no ha causado inundaciones destructivas en la costa", según el experto.
Jornada sísmica
Horas después, otro terremoto de magnitud 6,9 ha sacudid este sábado la isla de Sumatra, al norte de Indonesia, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El temblor se ha producido a una profundidad de 183 kilómetros, según los datos del USGS, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas ni daños materiales. Tampoco se ha activado la alerta de tsunami por parte de las autoridades.
Indonesia se encuentra en el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas.
El archipiélago en vías de desarrollo, formado por más de 17.000 islas, algunas de difícil acceso, registra con frecuencia terremotos de gran magnitud.