Rusia ataca una zona cercana al territorio OTAN en la frontera entre Ucrania y Polonia
Un dron impactó contra un tren de pasajeros que cubría la ruta Kiev-Varsovia a sólo dos kilómetros de territorio polaco
Un ataque ruso en una imagen de archivo.
La OTAN no baja la guardia frente a la amenaza rusa y este fin de semana volvió a ver cómo la guerra de Ucrania estuvo a punto de adentrarse en territorio de uno de sus aliados. Un dron lanzado por Moscú impactó en la locomotora de un tren ucraniano de pasajeros que cubría el trayecto Kiev-Varsovia y que en ese momento se encontraba a la altura de Volinia, a escasos dos kilómetros de la frontera polaca. No hubo heridos -al parecer la tripulación fue avisada y evacuó el convoy a tiempo- pero el incidente hizo saltar las alarmas en Polonia, donde otros dos aparatos aéreos no tripulados tipo Geran-5 cayeron a uno y a cinco kilómetros de su límite territorial -no llegaron a atravesar su espacio aéreo- con la exrepública soviética.
La sucesión de ataques rusos cerca de territorio polaco llevó a su primer ministro, Donald Tusk, a ordenar un aumento de la seguridad en el país, que comparte más de 500 kilómetros de frontera con Ucrania. "Tenemos que ser conscientes de que, a partir de hoy, procederemos de una manera muy reforzada, porque lo que sabemos y lo que esperamos es que las próximas semanas y meses sean un periodo de acción intensificada por Moscú", planteó el mandatario, que calificó lo ocurrido en las últimas horas con los drones rusos de "escalada".
No es la primera vez que Rusia trata de paralizar pasos fronterizos de países europeos con Ucrania. Ya lo intentó, por ejemplo, en Moldavia. Tusk explicó por ello que esas zonas limítrofes funcionarán bajo condiciones especiales en los próximos meses pues, además de la seguridad de quienes los cruzan, se pretende evitar asimismo que vehículos cargados de combustible -un objetivo especialmente sensible ahora que se acerca el invierno- sean blanco de ataques. El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, aprovechó los incidentes cerca de Polonia para señalar que la amenaza del Kremlin no tiene límites y reclamar a los aliados europeos que tomen medidas. "Los bárbaros rusos están a vuestras puertas, queridos socios. Actuad ahora: lanzad todo el peso de vuestras sanciones contra el agresivo régimen de Putin. Haced que Moscú sienta las consecuencias de su terror", pidió. Su homólogo estonio, Margus Tsahkna, coincidió con él: "Los ataques se están volviendo más intensos y acercándose cada vez más a la OTAN y a la UE. Nuestra respuesta debe intensificarse también".