Putin relanza las amenazas contra Europa, incluido un ataque con armas atómicas

Putin durante una intervención en un congreso.
Rusia ha elevado la retórica agresiva contra Europa con palabras y con hechos, desde las amenazas de emplear armas nucleares para defender el enclave de Kaliningrado, a la expropiación temporal de activos de empresas como Nestlé y Auchan o el incremento del gasto en defensa, que llegará a los 600.000 millones de dólares en el próximo trienio.
"Sí, por supuesto, Francia y el Reino Unido son potencias nucleares (...) pero nadie posee la clase de armamento que Rusia tiene hoy en día. Esa es nuestra ventaja competitiva", dijo el jueves Vladímir Putin, el presidente ruso, quien retiró hace una semana a los embajadores de ambos países ante «la falta de relaciones bilaterales».
Putin ha dado la orden de reforzar la seguridad de la región báltica después de que Moscú alegara que «la OTAN está preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado", un 'casus belli' para Rusia.
El enclave báltico, incrustado entre Polonia y Lituania, es el eslabón más débil para ambas partes: lo es para el Kremlin porque no está conectado por tierra con el resto del país, pero también lo es para la Alianza Atlántica, ya que el conocido como corredor de Suwalki, una franja de menos de 100 kilómetros, une el enclave ruso con territorio de Bielorrusia, el principal aliado de Moscú.
Si se produce un ataque contra Kaliningrado, «en la agenda figurará inevitablemente la cuestión del uso por parte de Rusia de todo el armamento a su alcance", añadió Putin.
La OTAN acusó a Rusia de emplear «retórica militar", pero las tensiones en torno a ese territorio, famoso por su ámbar y por ser la cuna del filósofo Immanuel Kant, no son nuevas.
Hace un año, Polonia ya tuvo que desplegar a decenas de miles de soldados en la frontera después de que Rusia y Bielorrusia celebraran las primeras maniobras estratégicas de la contienda, en las que simularon la toma de Suwalki. En 2022, las autoridades lituanas adoptaron medidas que fueron interpretadas por Moscú como un bloqueo parcial de Kaliningrado.
Con todo, la situación es ahora peor, ya que con el ingreso en el bloque euroatlántico de Finlandia y Suecia, Kaliningrado está completamente rodeada por países aliados.
Putin había dicho que las empresas que se marcharan perderían su lugar en el mercado ruso, pero que las que se quedaran serían intocables.