Hoy entra en vigor el Tratado de Niza, que rige la ampliación
Hoy entra en vigor un nuevo Tratado para los Estados miembros de la Unión Europea, que contiene los mecanismos necesarios para que pueda producirse la entrada de nuevos socios del Este y centro de Europa. Aprovechando la reforma, Alemania logró durante su negociación aumentar de paso el poder del Parlamento Europeo en algunas políticas, lo que le dará mayor peso en la futura Unión puesto que será uno de los países con más diputados. El texto, que ha sido calificado reiteradamente de «mínimos», ha tenido una trayectoria accidentada. Fue negociado hasta altas horas de la madrugada por los 15 jefes de Estado y Gobierno de la UE, reunidos en la ciudad francesa de Niza diciembre de 2000, y estuvo a punto de convertirse en papel mojado cuando Irlanda lo rechazó en referéndum sólo unos meses después. Los demás socios sí ratificaron el Tratado, e Irlanda volvió a votar el pasado octubre, dando luz verde a un documento en el que se fija el peso que tendrá cada país en las diferentes instituciones europeas una vez que se produzca la ampliación a 25. Pese al alivio que los dirigentes europeos experimentaron entonces, lo cierto es que el Tratado no cumplió con las expectativas: reducir el derecho de veto y aligerar la toma de decisiones. Por este motivo se convocó la Convención para el futuro de Europa, que debe culminar con la aprobación de un Tratado Constitucional en 2004 y que intentará llevar la reforma definitiva de la Unión ampliada. El eurodiputado del Grupo Popular Europeo (PPE-DE) Iñigo Méndez de Vigo, que estuvo directamente implicado en la realización del texto, subraya que el Tratado de Niza «sirvió para realizar la ampliación» y, además, «tuvo la virtud de facilitar el camino» al programar un debate sobre el futuro de Europa.