Aznar desgrana los cinco puntos en los que se basa la política española
Aznar desgranó ante la dirección del PP los cinco puntos en los que se basará la política de España en el conflicto de Irak: la política activa contra las amenazas, el respeto a las resoluciones de la ONU, la imposición del obligado desarme al régimen iraquí, la lucha contra el acceso de los terroristas al armanento biológico («Al Qaeda parecía una cosa fantasmagórica, pero hace poco hizo saltar por los aires a centeneres de turistas en un país asiático», dijo), y la búsqueda del consenso por medio de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ÓnÚ. El presidente del Gobierno dijo que no quiere que se le acuse de no decir a los españoles cuáles son los asuntos que pueden amenazar a España o la paz y la seguridad en el mundo. «A un gobernante, creo que hay que pedirle siempre un alto grado de responsbilidad, sobre todo cuando hay la posibilidad de un conflicto que nadie desea». La oposición, en contra La oposición política sigue manteniendo su rechazo a la política de José María Aznar con respecto a Irak. Una nueva resolución de la ONU y más tiempo para los inspectores siguen siendo imprescindibles, aunque los grupos están expectantes ante la comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso. La reunión que mantuvo con el líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, no ha ayudado a calmar los ánimos. IU pidió a los socialistas que no se desmarquen, que no actúen al margen del resto de partidos. El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, no ha recibido de buen grado la reunión entre Aznar y Rodríguez Zapatero, y acusó al presidente del Gobierno de acentuar «aún más el secretismo y la falta de transparencia» en su postura con respecto al conflicto iraquí. En un comunicado, la formación de izquierdas asegura que Aznar recurre siempre a reuniones privadas cuando es «consciente del aislamiento en el que le ha sumido la sociedad con su firme oposición a una intervención armada». El portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, recordó que Aznar «ha tenido mes y medio para informar y no lo ha hecho», aunque matizó que «nunca es tarde si la dicha es buena». En todo caso, precisó que habrá que esperar a lo que diga el presidente del Gobierno, si informa sobre la postura española o si «lo único que pretende es repetir argumentos que los periódicos norteamericanos ya indican». CiU también rechaza la posición del Gobierno. Tras la reunión de la Ejecutiva de la federación nacionalista, su secretario general adjunto, Pere Macias, criticó la postura belicista del Ejecutivo y le recordó que hay una clara voluntad en contra de la guerra. Por eso, los nacionalistas catalanes quieren una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y dar más tiempo a los inspectores. El Gobierno, en todo caso, parece que no quiere que se creen demasiadas expectativas con este pleno en el Congreso, la primera comparecencia de Aznar para hablar sobre Irak. «El debate de Irak no es un debate de pruebas», sentenció ayer la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio.