Israel destruye las casas de los milicianos como castigo colectivo
Dos palestinos murieron ayer en un hospital de la franja de Gaza en el que ingresaron hace varios días con heridas graves, mientras el Ejército israelí ha demolido en la última jornada unas 10 viviendas en esa misma región y en Cisjordania. Un oficial de la Seguridad Pública en la banda autónoma anunció la muerte de los dos palestinos, aunque no identificó a las víctimas ni explicó dónde resultaron heridas. Por otro lado, el Ejército israelí informó ayer del arresto de un palestino cerca de la ciudad de Naplusa, que fue identificado como Muhamad Abdel Rahman y a quien responsabilizaron de tener la intención de cometer un atentado suicida. El arresto se produjo en la aldea de Jabel Shimili y el detenido fue transferido al servicio secreto para interrogatorio. En el mismo distrito, en la aldea de Bet Furik, el Ejército demolió ayer las viviendas de dos palestinos que el jueves de madrugada mataron a dos soldados israelíes, en un ataque en el que también murieron ellos mismos. Israel sostiene que la demolición de las viviendas, que las organizaciones de derechos humanos ven como un castigo colectivo, son necesarias como medida disuasoria contra esos y otros ataques. «La demolición de viviendas de hombres armados es un mensaje a los suicidas y a sus colaboradores para que sepan que sus hechos tienen un precio», dice un comunicado del Ejército difundido por el diario Haáretz. Una veintena de personas han quedado sin techo tras la demolición de las dos viviendas en Bet Furik, que no fueron las únicas en la jornada de ayer. En la Franja de Gaza, el Ejército destruyó otros ocho inmuebles con el argumento de que los habitaban milicianos.