La bomba, atribuida a las Farc, fue detonada cuando policías y fiscales inspeccionaban el edificio
Quince muertos al explotar una casa preparada para atentar contra Uribe
Los policías inspeccionaban las habitaciones de una casa cuando estalló una bomba que mató al menos 15 personas, entre ellas siete policías, una n
El ataque, atribuido a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sigue al perpetrado hace una semana. Un vehículo cargado con 200 kilos de explosivos destruyó entonces un elitista club del norte de la capital y causo 35 muertos y más de 160 heridos. En los últimos meses han sido frecuentes las incursiones terroristas en las grandes ciudades. Las FARC ya había amenazado con ampliar la guerra en campos y selvas a los centros urbanos para hacer sentir a las clases dirigentes «y oligarcas» las dolorosas consecuencias de una guerra interna que lejos de amainarse se agrava. «Una de las inspecciones que se realizaban en el sector de Neiva iba encaminado a verificar la existencia de unas rampas de lanzamiento de granadas de mortero, que se utilizarían para derribar el avión del presidente Álvaro Uribe», dijo este viernes el director regional de la Fiscalía, Hernando Valenzuela. «Se trataba de evitar una tragedia». La tragedia, una más, se produjo de todas formas. Demostró las dificultades de la lucha contra una guerrilla, con 17.000 hombres en filas, financiada en buena medida por el narcotráfico y presente en la mayoría del territorio nacional. Ningún gobierno ha podido derrotarla desde que fue creada hace cuatro decenios. La explosión se registró cerca de las seis de la mañana, hora local. Cuando la dotación de policías, fiscales y varios vecinos penetró en una de ellas, alguien, de acuerdo con la primera versión oficial, activó la bomba. El Barrio Villa Magdalena, donde se registró la explosión, está situado cerca del aeropuerto de Neiva. La televisión emitió imágenes de edificaciones destruidas y socorristas buscando víctimas entre los escombros. «Se escuchó una explosión muy fuerte y todo se destruyó, Había muchos heridos, entre hombres, mujeres y niños», dijo un testigo a la radio local. Neiva es la capital del departamento del Huila y alberga en sus calles a comandos urbanos de las FARC, del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y a escuadrones paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Sin pistas del avión de EE.UU. Por otro lado, prosigue la búsqueda de tres de los cinco ocupantes de un avión-espía estadounidense que se estrelló el jueves en una zona selvática de Colombia donde actúan las FARC, aunque «no aporta aún resultados», dijeron ayer fuentes castrenses. «Las labores de busca siguen en esa región y (en ellas) participan unidades de la Brigada XII con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) y de la Aviación del Ejército», precisó la fuente, 24 horas después del accidente.