La Policía alemana detiene a un atracador de bancos que secuestró un autobús
El asalto policial de un autobús, en el que un atracador de bancos tenía retenidos a sus dos últimos rehenes, puso fin, sin víctimas, a un secuestro que se desarrolló por varios barrios de Berlín y mantuvo en vilo durante más seis horas a la capital alemana. Agentes especiales de la policía berlinesa entraron en el vehículo y, tras reducir al secuestrador -un delincuente de 46 años con abultado expediente criminal que resultó herido en el hombro-, liberaron a sus dos rehenes, entre ellos una policía que casualmente viajaba en el autobús. La intervención policial se produjo a las 12.16 GMT, seis horas después del atraco a una sucursal bancaria del Commerzbank, en el barrio sur berlinés de Steglitz. Dos individuos armados y enmascarados habían irrumpido en el banco y, tras encañonar a dos de sus empleados, se dieron a la fuga con el botín. Uno de ellos huyó a pie, mientras que el otro tomó un autobús de dos pisos, con una veintena de pasajeros en su interior, entre ellos la agente de la policía, en uniforme, que acudía al trabajo. Empezó así un discurrir sin rumbo por la ciudad, hasta que varios vehículos policiales lograron cercar el vehículo, tras lo que se acordonó la zona y se trató de negociar con el atracador para que liberara a los rehenes. En menos de dos horas, el secuestrador dejó en libertad a la mayoría de sus rehenes, mientras que el conductor consiguió huir. Agentes especiales Finalmente, una veintena de agentes especiales entraron a través de varias ventanas en el vehículo y consiguieron liberar a los dos rehenes -la policía, de 25 años, y un hombre de 52- y poner fin al secuestro en unos pocos minutos. Según informó varias horas después la policía, el atracador había estado dos veces en prisión, con condenas de seis años de cárcel, por extorsión, atracos y manipulación con explosivos, y había salido en libertad en junio de 2000. Por el momento no se ha concretado el monto del botín con el que huyó el otro atracador, aunque según fuentes policiales el montante total se eleva a unos 5.000 euros. La policía sigue ahora la pista del cómplice del secuestrador, que permanece en paradero desconocido por el momento.