La ONU administrará la ayuda a Irak hasta el 3 de junio
Annan se enfrenta a EE. UU. y se queda con el control del petróleo
El enfrentamiento entre el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el Gobierno de Estados Unidos ya no tiene sordina. Es abierto. Frontal. EE. UU, respondió ayer con fuertes críticas al
El ex general Garner contempla el Palacio de la República, una de las sedes de Sadam en Bagdad
Poco después de que Annan abandonara la sala, en una improvisada conferencia de prensa, la jefa de la delegación norteamericana, Jeane Kirkpatrick, y el embajador de ese país ante la ONU, Kevin E. Moley, lanzaron fuertes andanas contra el alto funcionario ghanés. Moley rompió el fuego señalando que EE. UU. «ha dejado bien claro no sólo con sus palabras sino también mediante sus acciones desde el primer día» su respeto del derecho internacional, por lo que «resulta chocante que nos llame la atención». En su discurso, Kofi Annan expresó su esperanza de que «comience ahora en Irak una nueva era de respeto de los derechos humanos» e instó a la «coalición» ocupante a dar ejemplo «dejando claro que actuarán estrictamente en el marco de las convenciones de Ginebra y el reglamento de La Haya sobre el trato a los prisioneros de guerra». También les instó a «demostrar con sus acciones que aceptan responsabilizarse como potencias ocupantes del orden público y la seguridad, así como del bienestar de la población». El embajador Moley criticó no sólo esos llamamientos sino también otro párrafo del discurso de Annan en el que éste afirmó que «la decisión de ir a la guerra sin autorización específica del Consejo de Seguridad ha creado profundas divisiones, que tendremos que superar si queremos hacer frente de modo eficaz no sólo a las secuelas en Irak sino a otros importantes desafíos internacionales». «Kofi Annan debería saber que EE. UU. tenía autorización concreta para ir a la guerra en Irak», dijo Moley. Pero el secretario general de la ONU se salió con la suya. Kofi Annan seguirá administrando el programa humanitario Petróleo por Alimentos hasta el 3 de junio, según la resolución adoptada por unanimidad en el Consejo de Seguridad, que ha decido prorrogar el programa humanitario hasta el 3 de junio. Desde que acabó la guerra, Bush presiona a la ONU para que ponga fin a este programa que permite la venta de petróleo iraquí bajo supervisión de la ONU para la adquisición de artículos de primera necesidad. La nueva resolución deja abierta la posibilidad para que pueda volverse a renovar el mandato. «EE. UU. ha apoyado la resolución para que continúe fluyendo la ayuda humanitaria a la población iraquí», declaró Negroponte. No obstante, el diplomática estadounidense reiteró la necesidad de levantar las sanciones «lo antes posible», argumentando que se aplicaron contra el régimen de Sadam Huseín, que ya ha desaparecido. «Este es uno de los temas que se discutirá en el Consejo desde ahora», destacó, Desde que empezó el programa en diciembre del 1996, un 60 por ciento de la población depende de los racionamientos de comida y medicinas que se proporcionan a través de este programa. Mientras, el general de EEUU que dirige la reconstrucción de Irak, Jay Garber, aseguró que la creación de un nuevo Gobierno empezará la semana que viene, con la puesta en marcha de ministerios «dirigidos por iraquíes» que, en todo caso y según los planes de Estados Unidos, estarían supervisados por los norteamericanos.