Estados Unidos escuchará a israelíes y palestinos pero no prevé ninguna modificación en el plan de paz
Sharon cree que la «hoja de ruta» aún puede acoger sus demandas
Israel cree que la «hoja de ruta», la última iniciativa de paz para Oriente Medio, aún es modificable y no piensa aliviar la situación de los
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, ayer, cuando se dirigía a los miembros de su gabinete
EE.UU. presentará a Israel y a la ANP un borrador del plan y les permitirá entregar sus reflexiones. Tras examinar esas reflexiones, el Gobierno que encabeza el presidente norteamericano, George Bush, dará a conocer el contenido final del documento. EE.UU. está a la espera de que el primer ministro palestino, Mahmud Abbas, más conocido como Abu Mazen, presente su nuevo Gobierno ante la Cámara antes del miércoles, para dar a conocer de forma oficial el texto de la «hoja de ruta», que cuenta con los auspicios del «Cuarteto de Madrid» (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas). Fuentes del Gobierno norteamericano han reiterado que no se producirá ninguna modificación al plan de paz y que el texto del documento responde a la visión del presidente Bush expuesta en una conferencia el pasado 20 de diciembre, aunque escucharán recomendaciones de ambas partes. Asimismo, los palestinos y la comunidad internacional -en particular la UE- han expresado que el plan no debe modificarse y que debe ser aplicado de inmediato tal y como está. Weisglass ha viajado recientemente a Washington para debatir con la Administración norteamericana las «pegas» israelíes al borrador de paz y considera que el progreso de la iniciativa será posible si las medidas se aplican por etapas sucesivas y simultáneas entre las partes y no de acuerdo a tiempos estrictamente establecidos. Además reveló que Israel exige que desde el principio de las conversaciones políticas con los palestinos, capítulo contenido en la primera fase del plan, la ANP deberá hacer público un comunicado en el que reconozca el derecho del Estado judío de vivir en paz. A cambio de esto, agregó Weisglass, el Gobierno israelí notificaría al principio de las reuniones políticas con la ANP, que reconoce la existencia del Estado palestino al lado de Israel. Otra de las condiciones expuestas ayer fue la de que Israel exige que esté por escrito o aclarado en la «hoja de ruta» que únicamente mediadores de EE.UU. tendrán el control en cuestiones de seguridad. «El problema es que Israel sigue queriendo imponer sus condiciones y crear su propio plan en lugar de cumplir estrictamente lo que dicta la comunidad internacional», manifestó indignado el ministro palestino de la Gobernación Local, Saeb Erekat. Por otro lado, en la reunión de asesoramiento de Sharón con los organismos de seguridad y el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, se ha decidido que Israel «no cederá ni un ápice» en aliviar la situación de bloqueo a los territorios palestinos, porque dicen, «pondría en peligro la vida de los israelíes». Entre las demandas más inmediatas que Israel exigirá a Abu Mazen y al encargado de las seguridad palestina, Mohamed Dahlán, para levantar el bloqueo, están: el cese del «terrorismo» y de la incitación, la recolección de armas ilegales en la ANP y el desmantelamiento de las «infraestructuras terroristas».