La asociación judicial italiana expresa su alarma ante la cadena de ataques proferidos por el presidente
Berlusconi inicia una campaña para lograr la inmunidad parlamentaria
La Asociación Nacional de la Magistratura italiana, el máximo órgano de representación de los jueces, reaccionó este miércoles con dureza a
Todo se debe a que la semana pasada el tribunal de Milán condenó a 11 años al abogado y ex ministro de Defensa de Berluconi, Cesare Previti, por soborno de jueces y otro proceso idéntico en el que está imputado el propio magnate por el mismo delito, el caso SME, está tocando a su fin. La atmósfera está cargada de aire de contrarreloj. La coalición de centro-derecha de Silvio Berlusconi trabaja a toda velocidad para aprobar una fórmula de inmunidad, abolida en 1993, mientras la sentencia contra el primer ministro en el caso SME asoma en el horizonte. El suspense está en saber quién llegará antes, pero Berlusconi no está dispuesto a oír la decisión del tribunal. Ni él ni nadie parece recordar estos días que en teoría puede ser absolutoria. Opinión pública en contra En cuanto a la opinión pública, el primer sondeo, anunciado por L''Espresso, semanario crítico con Berlusconi, sostiene que un 83% de los italianos es contrario a restablecer la inmunidad, que fue suprimida para facilitar las investigaciones de «Manos Limpias». La propuesta de inmunidad estará en el Senado la próxima semana y lo que ahora está en discusión es hasta dónde se extenderá el blindaje. En un principio el Gobierno hablaba de los altos cargos del Estado, después se ha ampliado al Ejecutivo, pero Berlusconi no tuvo reparos en proclamar que debe ser válida para todos los parlamentarios. Dos «beneficiados» más Ésa es en realidad la única forma de que beneficie también a Cesare Previti, ahora diputado de Forza Italia e imputado igualmente en el caso SME. Y a otro de los «fontaneros» del magnate, Marcello Dell''Utri, acusado en otro proceso de asociación mafiosa y también diputado. «En defensa propia», según ironizó en su día. Ambos se han valido de su condición de parlamentarios para dilatar sus juicios por incompatibilidades con su labor. Por otro lado, el tribunal del proceso SME fijará la próxima semana el calendario definitivo de vistas. El fiscal podría anunciar su petición de pena dentro de un mes, algo que sería otro duro golpe para Berlusconi. Hay otra fecha clave, el 1 de julio, día en que comienza el turno de presidencia italiana de la UE. En resumen, Italia está sólo al principio de una escalada de tensión que ha empezado a un nivel de crispación altísimo.