Cuatro personas detenidas en Rusia al encontrar la policía en su vivienda restos humanos ya cocinados
Los casos de canibalismo, relativamente frecuentes en Rusia durante la década de los noventa, no se habían vuelto a repetir desde el año 2000. Pero parece que los problemas sociales que generan ese monstruoso fenómeno continúan sin desaparecer en este enorme país euroasiático. La dirección local de la policía de la ciudad siberiana de Jabárovsk (extremo oriente ruso) informó ayer de la detención de cuatro presuntos antropófagos, entre ellos un adolescente de 14 años de edad. La intervención policial fue posible gracias a una llamada telefónica de uno de los inquilinos del edificio en donde viven los sospechosos de consumir carne humana. Al parecer, fue el olor a podredumbre lo que llamó la atención del vecindario. Durante el registro, los agentes descubrieron el tronco de un hombre encima de una mesa y sus extremidades ocultas en bolsas de plástico. Otro cuerpo descuartizado fue también hallado en un balcón de la casa así como trozos de carne ya guisados en una cacerola. Los detenidos son la dueña del piso, de 25 años, dos hombres de 44 y 55 años y el adolescente. Se trata del noveno caso de canibalismo que se produce en Rusia en los últimos seis años. El anterior tuvo lugar en agosto del 2000 en la ciudad de Amursk, situada a poco más de 400 kilómetros al noreste de Jabárovsk, y causó una gran alarma social por que la víctima fue una niña de 15 meses. El caníbal fue invitado a cenar por los padres de la pequeña y el banquete, como suele ser frecuente en Rusia, acabó en una colosal borrachera. Aprovechando que todos se habían ido a dormir, el asesino, que actualmente cumple condena, dio muerte al bebé y se lo comió. Este angustioso delito, sin embargo, ya no se comete en Rusia tan a menudo como antes. Entre 1990 y 1996 se registraron medio centenar de casos de canibalismo. Por lo general, las víctimas eran siempre invitadas a beber vodka hasta perder el conocimiento, momento que aprovechaba el antropófago para matar. La carne podía ser incluso vendida en el mercado. Los expertos creen que este tipo de delitos son posibles debido a que los centros sanitarios rusos carecen de medios para mantener recluidos a todos los desequilibrados que deberían estar bajo tratamiento.