Aznar asegura que encontrar las armas prohibidas es «cuestión de días»
Otra ofensiva de EE?UU acaba con la vida de 82 fieles de Sadam
El dictador iraquí recomienda en una carta a los extranjeros que abandonen el país
Cientos de iraquíes hacen cola ante el Banco de Bagdad para cobrar 40 dólares
Las fuerzas estadounidenses mataron a 82 combatientes, al menos uno de ellos extranjero, en un campo de entrenamiento en Sahl, una zona desértica del noroeste de Irak, cerca de la frontera con Siria. Los enfrentamientos, que comenzaron el pasado miércoles de madrugada, duraron trece horas y se desarrollaron en un campamento donde había un depósito de armas. Mientras, los extranjeros se han convertido en el blanco de las nuevas amenazas vertidas por el depuesto presidente iraquí, Sadam Huseín, en una carta supuestamente manuscrita por él y que publica el diario árabe internacional Al Qods Al Arabi. «Advertimos a todos los extranjeros llegados con el cobarde ocupante, sea cual sea su profesión o función, de que deben abandonar el país antes del 17 de junio próximo, ya que el Comando (de la resistencia) no será responsable después de esa fecha de lo que pudiese ocurrir», dice la nota. «Decimos a todos los países del mundo que retiren a sus ciudadanos de Irak, ya que nosotros estamos en una batalla de liberación, y si no escucháis, seréis responsables de sus vidas», recalca Sadam en su nota, fechada el 12 de junio. La carta va más lejos, pues amenaza con extender los ataques fuera de las fronteras de Irak e incluso a los aviones: «Ha concluido esta etapa sin que se hayan ido (los ocupantes), por eso tenemos derecho a trasladar nuestra defensa a sus países y sus aviones, pues así como matan a nuestro pueblo, les responderemos». Por su parte, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, considera que «sólo es cuestión de tiempo, quizá de días, que la verdad salga a la luz» y se muestra convencido, en declaraciones al dominical alemán Bild am Sonntag, de que la caída de Sadam facilitará un «cambio democrático» en otros países de la región, aunque rechaza nuevas intervenciones militares contra países como Siria e Irán, que considera no comparables con Irak.