Diario de León

Condenan a la pena de muerte al «cerebro» del atentado de Bali que causó 202 muertos en una discoteca

Imam Samudra, después de oir la sentencia que le condenó a muerte

Imam Samudra, después de oir la sentencia que le condenó a muerte

Publicado por
William J. Furney - yakarta
León

Creado:

Actualizado:

Un tribunal de Denpasar, la capital de Bali, condenó ayer a muerte al indonesio Imam Samudra, el «cerebro» de los atentados del pasado octubre en la turística isla, que causaron 202 muertos y 350 heridos. Samudra, un experto informático de 33 años también conocido como Abdul Aziz, fue el «responsable intelectual» de los ataques, dado que «trabajó entre bastidores como coordinador (...) y tuvo un papel dominante en la explosión de las bombas», indicó el tribunal. Por ello, «sentenciamos a muerte al acusado», dijo el presidente del panel de jueces, el magistrado I Wayan Sugawa. Al oír el dictámen, Samudra, que durante las cuatro horas en las que se repasó la sentencia permaneció aparentemente tranquilo, respondió con el grito de «Alá es grande». Después, fue sacado de la sala por la Policía mientras profería gritos contra los jueces y el público: «¡iros al infierno, infieles!», vociferó. A la última sesión del juicio contra Samudra asistieron familiares de algunas de las víctimas, que aplaudieron el veredicto, así como el embajador británico en Indonesia, Richard Grozney. Aunque el acusado había agradecido a la Fiscalía que solicitara para él la pena de muerte porque, según dijo, ello le permitiría «llegar más cerca de Dios», sus abogados aseguraron ayer que tienen intención de apelar la sentencia, algo que según la legislación indonesia deben hacer en un plazo de siete días. La de Samudra es la segunda condena a muerte en los juicios que se celebran en Denpasar contra cerca de una treintena de inculpados en el sangriento atentado de octubre. El pasado 7 de agosto, el mismo tribunal condenó a la pena capital a Ali Amrozy, un mecánico de 40 años que adquirió los explosivos y el vehículo utilizados en la operación terrorista y los introdujo en Bali. Aunque, al igual que Samudra, Amrozy mostró su deseo de morir para convertirse en un mártir, su equipo defensor también apeló la sentencia, por lo que su eventual ejecución podría retrasarse meses o incluso años.

tracking