El cadáver llega hoy a Madrid a bordo de un Boeing 707 de las fuerzas aéreas españolas
«Tenemos un dolor inmenso pero la satisfacción de que murió por España»
La familia de Bernal asume su muerte como un riesgo propio de su condición militar

Vecinos de Navahermosa, donde vive la familia materna de Bernal, homenajean al español asesinado
«Me levanté, puse la televisión y lo primero que oí fue la noticia. Dije: 'Vaya, le ha tocado al mío, qué le vamos a hacer'». José Antonio Bernal, padre del sargento primero asesinado ayer en Bagdad, se rompió por dentro, pero reaccionó como el militar que fue: «Cada uno nacemos con una vocación y eso nos lleva a asumir lo que tengas que asumir, pero eso lo sufrimos para nosotros dentro; tengo un dolor inmenso, pero tengo la satisfacción de que ha muerto en acto de servicio». «Es doloroso decir eso, pero es la verdad y esto lo digo para los que se ponen detrás de una pancarta: primero tienen que hablar con nosotros y ver lo que pensamos», añadió. La familia Bernal lleva la milicia en los genes. Fernando, tío del fallecido y militar como él, aseguró de su sobrino que «su vocación castrense era total. Llevamos a España en el alma». Nada más conocer la noticia, Fernando Bernal se puso en contacto con su hermano, y recibió de él la misma respuesta que los numerosos medios de comunicación a los que atendió a lo largo del día: «Dentro del dolor de perder un hijo, mi hermano piensa exactamente como yo y como el resto de la familia». José Antonio Bernal demostró una entereza fuera de lo común. A lo largo de la mañana atendió no sólo las llamadas de los medios de comunicación, sino de compañeros de su hijo, autoridades del Ministerio de Asuntos Exteriores que le iban informando del desarrollo de los acontecimientos, de responsables del Ministerio de Defensa que le transmitían su apoyo y solidaridad e, incluso, del presidente del Gobierno, José María Aznar, que le transmitió su pésame y el del Gobierno en una breve conversación telefónica. Todos encontraron la misma valoración sobre la muerte de su hijo: «Los militares estamos dispuestos a asumir ese riesgo, y él estaba allí de forma voluntaria, con lo que lo aceptamos dentro del dolor que tenemos». Y sin un quiebro en la voz confesó que «nos encontramos bien por fuera, pero por dentro estamos hechos polvo... bueno, mi mujer por fuera y por dentro». La abuela materna del sargento asesinado en Bagdad, de avanzada edad, no soportó en cambio la noticia. Fue informada por una de sus hijas, y sufrió una crisis nerviosa. Pero los responsables del Ayuntamiento de Navahermosa (Toledo) ya se temían que algo así pudiera ocurrir, así que la anciana recibió ayuda psicológica. El cadáver del joven será repatriado hoy mismo. El Gobierno envió ayer un Boeing 707 hacia Bagdad. Hoy, a media tarde se celebrarán los funerales del funcionario español en Navahermosa. En Bagdad, la embajada ha cancelado la celebración del Día de la Hispanidad.