Bush rectifica: se irán cuando haya paz y no cuando caiga Sadam Huseín
Miles de soldados buscan a un periodista secuestrado en Irak
Miles de soldados británicos, junto a elementos de la Guardia Nacional Republicana de Portugal, participan en las operaciones de búsqueda del reportero portugués Carlos Raleiras, secuestrado ayer cuando viajaba junto a ocho periodistas lusos que se desplazaban en tres jeeps hacia Basora para ir al encuentro de los 128 guardias portugueses que se incorporarán próximamente en la sede de los carabinieri italianos en Nasiriya. El periodista desaparecido, enviado especial de la radio privada TSF, confirmó el secuestro a través de su móvil a varios medios lusos, aseguró que no sufría heridas y reconoció que la situación «es muy complicada». Mientras el presidente Bush trataba ayer de calmar el miedo expresado por algunos congresistas norteamericanos ante la posibilidad de que Estados Unidos se retire de Irak demasiado deprisa. «Nos quedaremos allí hasta que el trabajo esté hecho. Y el trabajo consiste en conseguir un Irak libre y pacífico, lo que tendrá consecuencias históricas. Después nos iremos». Sin embargo, sus declaraciones al diario Financial Times en las que aseguró que Estados Unidos se iría de Irak tras atrapar a Sadam Husein causaron cierto revuelo entre demócratas y republicanos que temen que una salida «demasiado rápida» de Irak sumerja al país en el caos. Un alto cargo del Gobierno de Estados Unidos informó ayer a distintas instancias españolas de que su país ha blindado sus fronteras frente a la amenaza de ataques bioterroristas, para lo que ha introducido una serie de reformas legislativas que afectarán a las empresas que exporten productos alimenticios a ese país. A partir de ahora, todas las compañías dedicadas a estas actividades deberán registrar sus instalaciones ante las autoridades estadounidenses y notificarles de antemano cualquier envío de productos.